Talco en la higiene íntima: un hábito que puede salir caro
¿Es seguro aplicar talco en los genitales? La discusión resurge cada verano, avivada por quienes defienden la sensación de sequedad y otros que alertan de riesgos sanitarios. El asbesto, un contaminante histórico en algunos talcos, ha generado millonarias demandas contra Johnson & Johnson.
El placer de la sequedad frente a la evidencia científica
Los defensores del talco argumentan que alivia rozaduras y humedad, sobre todo en climas cálidos. Sin embargo, varios estudios vinculan el uso de talco en la zona genital con un mayor riesgo de cáncer de ovario y testículos cuando el producto contiene asbestos. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasifica el talco con asbesto como cancerígeno para humanos.
El negocio de las demandas contra Johnson & Johnson
El gigante farmacéutico ha afrontado miles de pleitos por su talco para bebés, salpicado por la presencia de asbesto. En 2020, la empresa llegó a acuerdos por más de 2.000 millones de dólares para zanjar las reclamaciones. Aunque la compañía sostiene que sus productos son seguros, los tribunales han dictado condenas millonarias en varios casos.
Recomendaciones de los dermatólogos
Los expertos en piel aconsejan evitar el talco en la zona genital, especialmente si es de origen desconocido. Alternativas como la maicena o cremas específicas ofrecen beneficios similares sin el riesgo de contaminación por asbesto. La higiene regular y el uso de ropa transpirable son medidas más seguras para prevenir la humedad.
Con todo, mientras unos insisten en que "lo bueno no se cambia", la evidencia apunta a que el riesgo puede ser mayor de lo que parece. Y la justicia, al menos en Estados Unidos, ya se ha pronunciado.