Marruecos negocia con Israel la compra de misiles balísticos LORA, un sistema fabricado por Israel Aerospace Industries cuyo alcance cubriría Canarias, Sevilla, Murcia o Ciudad Real, según una información de El Español.
Qué se sabe de la operación
Marruecos e Israel negocian la compra de misiles balísticos. El sistema en cuestión es el LORA, fabricado por la empresa israelí Israel Aerospace Industries. La información la publica El Español, que sitúa el alcance de estos proyectiles sobre Canarias, Sevilla, Murcia o Ciudad Real.
No hay confirmación oficial por ninguna de las dos partes. Se trata, por tanto, de una negociación en curso, no de un contrato cerrado ni de una entrega ya realizada. La cifra del alcance es el dato que ha disparado la atención: sitúa varios puntos de la península y del archipiélago dentro del radio teórico del sistema.
Por qué importa el alcance
Que un misil pueda llegar a Canarias o a Sevilla no significa que vaya a hacerlo. El alcance es una capacidad técnica, no una intención. Pero en defensa, la capacidad es lo que se mira: condiciona planificaciones, compras y despliegues de otros países.
Marruecos ha ido ampliando su arsenal en los últimos años con proveedores diversos. Israel se ha convertido en uno de ellos desde la normalización de relaciones entre ambos países en diciembre de 2020, en el marco de los Acuerdos de Abraham. Esa vía diplomática abrió la puerta a contratos de defensa que antes eran impensables.
El contexto diplomático
La compra encaja en una tendencia regional: los países del norte de África y Oriente Próximo están reforzando sus capacidades de largo alcance. Argelia, vecino y rival histórico de Marruecos, también ha invertido en sistemas similares.
Para España, el asunto tiene una lectura doble. Por un lado, la relación con Marruecos es estratégica en migración, comercio y seguridad. Por otro, cualquier capacidad militar que cubra su territorio entra en los análisis de defensa. El Gobierno español no se ha pronunciado sobre esta negociación concreta.
Conviene recordar que las negociaciones de armamento se filtran a menudo antes de cerrarse y muchas no llegan a buen puerto. Los términos finales, el número de unidades y los plazos, si existen, no son públicos.