17 de septiembre: la profecía del caos que la aritmética no sostiene
Hay una fecha marcada y un solo acto con hora fija. A las 11:33 abre un local de temática viking y metal y encadena diecisiete horas de servicio. Ese es el único «evento» con puerta, cartel y horario que se ha puesto sobre la mesa para mañana, 17 de septiembre. El resto no tiene lugar ni cifra. Tiene numerología.
La predicción se apoya en una coincidencia: 6 años, 6 meses y 6 días después del Covid —«más las 72 horas correspondientes», corrige alguien—, con el 17 marcado además como «día oficial de Melilla». A partir de ahí, cada cual ajusta la cuenta a su gusto: una suma que da 5, un diciembre que uno insiste en que fue bisiesto. Cuando el cálculo se contradice, no cae la profecía; se cambia el cálculo.
De dónde sale la profecía del caos del 17 de septiembre
Al relato se le van sumando piezas sueltas. Un avión de la Royal Air Force que despegó desde Leeming y aterrizó en Gibraltar bordeando la península sin identificación, según un mensaje que circula por redes sociales. Un amago de DANA en Valencia la víspera. Cosas raras, sin duda. Ninguna de ellas fija una fecha.
Y aquí lo que descoloca: ni los propios impulsores del aviso esperan gran cosa. La lectura dominante de este ciclo se resume en dos palabras —no pasará nada—, y quien ha pedido explicaciones sobre Melilla no ha recibido ninguna distinta. La profecía del caos más comentada del mes viene con su propio anticlímax incorporado.