La Fiscalía de Madrid ha expresado su profunda preocupación por el incremento de la delincuencia juvenil, vinculándola a la banalización de la violencia por parte de los menores y a la actividad de bandas organizadas. Se solicita una revisión urgente del modelo social para abordar esta problemática.
La Fiscalía de la Comunidad de Madrid ha lanzado una seria advertencia sobre el preocupante aumento de la delincuencia juvenil en la región. El Ministerio Público considera que estas cifras son un claro reflejo de cómo una parte de los menores han llegado a normalizar la violencia, una situación que, según la memoria anual de la Fiscalía de 2025, pone de manifiesto “las posibles carencias de nuestro modelo social”. La demanda es clara: una revisión urgente para evitar que los jóvenes incorporen comportamientos al margen de la ley como parte de su vida cotidiana. El foco se centra especialmente en la creciente actividad de las bandas juveniles.
Incremento de delitos violentos y bandas
Los datos de la Memoria Anual de la Fiscalía de la Comunidad de Madrid de 2025 son contundentes. Se registraron un total de 2.956 delitos de lesiones, lo que supuso un incremento del 1,6% respecto al año anterior. Los fiscales vinculan directamente este aumento con la actividad de bandas juveniles como Dominican Don’t Play o Trinitarios, cuyas confrontaciones a menudo implican el uso de armas. En este sentido, la memoria señala que el 65% de las investigaciones judiciales relativas a organizaciones criminales en las que participan menores están ligadas a este tipo de grupos. Aunque los homicidios o asesinatos cometidos por menores han descendido ligeramente a 23 casos en 2025, solo tres menos que en 2024, la preocupación por la violencia inherente a estas bandas se mantiene.
Menores y la delincuencia: un perfil preocupante
La mayoría de los menores que cometen delitos tienen entre 16 y 18 años. El año pasado, este grupo perpetró un total de 7.351 infracciones penales. Sin embargo, la Fiscalía también expresa inquietud por el número de menores de 14 años inmersos en “conductas disociales”, que sumaron 2.856 casos, a pesar de que por su edad no pueden ser responsabilizados penalmente. La memoria también destaca un fuerte repunte en los hurtos cometidos por menores, con un aumento del 27,2% hasta alcanzar las 2.384 infracciones. Otros delitos contra la propiedad, como los robos con fuerza, también han experimentado un leve aumento, mientras que los robos con violencia o intimidación han disminuido.
Otros delitos en aumento y tendencias
Más allá de la violencia directa, la Fiscalía también observa una tendencia al alza en los delitos contra la libertad e indemnidad sexual, que han subido un 12,2% hasta los 663 casos. Asimismo, los delitos en los que se utiliza la tecnología como medio para cometerlos siguen una línea ascendente. Por otro lado, los delitos de violencia doméstica han repuntado un 15,9%, sumando 1.036 casos, aunque la violencia de género ha descendido un 9%. Los delitos de odio han aumentado un 14,3%, situándose en 24 casos. En el ámbito de la seguridad vial, las infracciones relacionadas con la salud pública han experimentado un incremento del 16,9%.