El niño está perfectamente sujeto en un cochecito cerrado y el Collie no hace ni amago de olerle... va a por el otro perro.
Esa mujer detecta una amenaza, la interpreta correctamente y reacciona con velocidad y acierto salvo porque comete un error en el manejo del cochecito por la precipitación de la situación y se le vuelca, pero más allá de la rabieta del niño por el susto, este en ningún momento está en peligro por ataque del otro perro.
Pero venga vale... que la mujer tendría que haber dejado indefenso al perrillo para calmar el llanto del niño, que es la única consecuencia que ha tenido y podía tener para él el incidente desde que estaba perfectamente sujeto y dentro de un cochecito perfectamente cerrado.
Con tal de criticar e inventar cosas contra las mujeres y los perros sois capaces de autodesconectar las partes del cerebro y racionalidad que sean necesarias.
No sé qué os parecería lo que vi yo delante de mis ojos una vez, cuando un abuelo llevaba a su nieto, bebé, en un cochecito, sin poner cinturón ni nada, se puso a cruzar una calle cuando y por donde le salió, bajando el escalón de la acera y viniendo un autobús a unos 25 metros. Por las prisas y su torpeza, el cochecito clavó las ruedas delanteras y el niño salió despedido haciendo el superman cayendo de bruces en la calzada con el autobús acercándose.
Con el susto el viejo se abalanzó como orate a coger al niño y se cayó de bruces también... la estampa fue notable. No pasó nada más dramático porque el autobús iba despacio y frenó a tiempo sin mayores incidencias, pero un par de segundos más tarde y podría haber sido una masacre dentro y/o fuera del autobús.
En ese caso confluyeron:
-Un hombre.
-No perros.
-Acto "abnegado" del hombre que tras defecarla a lo grande se la jugó.
Así es que supongo que seríais más indulgentes con él aunque fuese un imprudente ignorante y temerario que hizo TODO MAL y casi tira a su nieto debajo de un autobús. Decidme si me equivoco.