Españoles en Tailandia: la factura de viajar sin seguro
Ángela, una española de 40 años, sigue en coma en un hospital de la isla tailandesa de Samui. Su familia ha recaudado fondos mediante crowdfunding para traerla de vuelta a España en un avión medicalizado, después de que el Gobierno denegara el rescate con medios militares. El caso es solo el último de una serie que se repite cada pocos meses: turistas españoles en Tailandia que sortean la cobertura médica y acaban pidiendo ayuda económica.
El seguro de viaje: 128 euros por 5 millones de cobertura
La pregunta que surge es por qué alguien que puede permitirse un viaje a Tailandia no contrata un seguro médico adecuado. Según cálculos de usuarios con experiencia en el país, un seguro con cobertura de 5 millones de euros para un mes cuesta unos 128 euros en compañías como Heymondo. Para viajes de 15 días, el precio baja a 60-70 euros. En comparación, un seguro básico de 100.000 euros de cobertura se agota en dos semanas de ingreso hospitalario, ya que los costes médicos para extranjeros en Tailandia pueden alcanzar los 5.000 euros diarios.
Riesgos reales: más allá de la salud
Tailandia no solo es peligrosa por la sanidad de pago. Su tasa de mortalidad en carretera es una de las más altas del mundo, con entre 20.000 y 24.000 muertes anuales. Los accidentes de tráfico, especialmente en moto, son la principal causa de muerte entre turistas. A esto se suma la posibilidad de intoxicaciones alimentarias o picaduras de animales venenosos. Quien viaja sin seguro "sabe a lo que se expone", como señalan múltiples voces.
¿Debe el estado rescatar a los imprudentes?
El debate de fondo es si el Estado español debe costear el rescate de ciudadanos que viajan sin seguro. Hay quien sostiene que el gobierno debería auxiliar y luego pasar la factura, mientras que otros consideran que cada cual debe asumir las consecuencias de su irresponsabilidad. La decisión del Ejecutivo de denegar el avión militar para Ángela apunta a un endurecimiento de la postura, en contraste con rescates anteriores. Lo que está claro es que, por ahorrar 120 euros, hay quien acaba en coma y su familia mendigando en internet.
El dato que descoloca: el seguro para un mes cuesta menos que una cena en un restaurante decente en España. Y sin embargo, cada seis meses hay un nuevo caso.