Las protestas socialistas tras la absolución de Aldama: ¿indignación o miedo?
La absolución de Aldama, figura señalada en varios casos de corrupción, ha provocado una oleada de indignación en las filas socialistas, que han comenzado a convocar concentraciones en varias ciudades. Los convocantes aseguran que el fallo judicial es un golpe a la lucha anticorrupción y exigen responsabilidades.
Sin embargo, un sector del análisis político apunta a que la urgencia de las movilizaciones oculta otro motivo: el temor a que Aldama, libre de cargos, pueda testificar contra otros implicados y desmontar lo que llaman "el chiringuito". La referencia a ciertas figuras femeninas –a las que el debate se refiere con seudónimos– sugiere que el entorno socialista teme una cascada de confesiones.
Lo curioso del asunto es que, pese al ruido, no se han reportado concentraciones masivas. Los sindicatos afines guardan silencio, y el único colectivo que parece movilizado es el de los más fieles. Da la impresión de que el objetivo es calibrar cuánta influencia les queda antes de que el caso se descontrole.
Con estos mimbres, la pregunta que queda en el aire es si estas protestas lograrán cambiar algo o son solo una cortina de humo para ganar tiempo. La historia judicial de Aldama, que ya acumula varios giros, sugiere que lo mejor está por llegar.