Roma y los judíos: la represión era fiscal, no solo religiosa
Decir que los romanos odiaban a los judíos es quedarse corto y, a la vez, exagerado. Roma no funcionaba por pasiones tribales: funcionaba por impuestos y por orden público. La relación con el pueblo judío fue un largo historial de choques, revueltas y medidas punitivas selectivas que tenían más que ver con la recaudación que con la teología.
El fisco como arma de control
La primera gran intervención fue el fiscus Judaicus, un impuesto creado tras la destrucción del Templo de Jerusalén para gravar específicamente a los judíos. Domiciano lo convirtió en una máquina de delaciones: perseguía a quienes vivían como judíos sin ser reconocidos como tales, y Suetonio cuenta el caso de un anciano de 90 años desnudado para comprobar si estaba circuncidado. Nerva acabó con los abusos y acuñó una moneda con la leyenda «Fisci Judaici calumnia sublata», es decir, eliminadas las delaciones del fisco judío.
Circuncisión: de la excepción a la prohibición
Septimio Severo, en el año 202, radicalizó el control. Permitió a los judíos de sangre circuncidar a sus hijos, pero prohibió taxativamente hacerlo a quienes no fueran judíos, incluidos esclavos y libertos. El castigo era la deportación y la confiscación de bienes. No era teología: era demografía y orden social.
La mancha de la reescritura histórica
En paralelo, circula una teoría conspirativa que atribuye a la Fundación Rockefeller la manipulación de los archivos históricos y el sesgo de la IA en la narración del pasado. El argumento se apoya en la sospecha sobre el Testimonium Flavianum, el controvertido pasaje de Josefo sobre Jesús. Pero lo cierto es que los grandes modelos de IA regurgitan tanto el Journal of Roman Studies como los blogs marginales: el sesgo es caótico, no un plan director.
La conclusión que queda: Roma no odiaba a los judíos; los consideraba un problema de gestión. Y como todo problema de gestión, aplicó impuesto, castigo y pragmatismo. Que hoy se discuta si aquello fue odio o política dice más del presente que del pasado.