Creo que el cuidado personal para usted es algo superfluo, una molestia prescindible. El cuidado de la higiene íntima es el culmen del hombre civilizado y culto. Cuidamos nuestros ojos, oídos y nariz, porque los consideramos vitales para la percepción del entorno. En cambio, la zona traseril, por la cual se defeca, es, por lo visto, tratada también como lo que expele, algo que a nadie interesa. Se equivoca, considero esencial el buen funcionamiento y cuidado de nuestra higiene íntima para una vida plena y feliz. Sin entrar en diatribas sensual o de afinidad a las mismas. Soy un hombre heterosenshetero, refinado aunque pueda quedar pedante, que disfruta con el cuidado personal del cuerpo, incluida esa zona...