El mapa de las bases de EE.UU. que sostiene la OTAN
Estados Unidos mantiene decenas de miles de efectivos repartidos por bases en Europa y Asia, según un recuento que circula en un foro. El despliegue incluiría 57.300 militares en 120 instalaciones en Japón, 28.500 en Corea del Sur, más de 50.000 en la base alemana de Ramstein, 12.300 en Italia, 9.300 en Reino Unido y cerca de 8.000 en las bases españolas de Morón y Rota. En Latinoamérica, Panamá y Puerto Rico sumarían 12 bases cada uno, Colombia nueve y Perú ocho. La cifra no es una opinión: es el inventario que abre el análisis sobre la dependencia estratégica de Europa.
Qué revela el recuento de bases militares de EE.UU. en el mundo
El recuento dibuja una red que va de Asia a Latinoamérica. En Europa,
Alemania concentra el mayor volumen con la base de Ramstein, que supera los 50.000 militares.
Italia reparte 12.300 unidades en más de diez instalaciones.
Reino Unido alberga 9.300 soldados.
Bélgica acoge el cuartel de Daumerie, cerca de Mons, usado para apoyar las actividades estadounidenses en el cuartel general de la OTAN.
Islandia recibió 14,4 millones de dólares del Congreso para modernizar el hangar de Keflavik, cerrado durante doce años. En España,
Morón de la Frontera y
Rota suman cerca de 8.000 militares.
La comparación con Rusia no sale mejor parada. El inventario ruso incluiría 3.214 a 5.000 efectivos en Armenia, 1.960 en la región de Karabaj, 1.500 en Bielorrusia y presencia en Abjasia. La diferencia de escala es abrumadora, pero el argumento que recorre el análisis es otro: no se trata de quién tiene más, sino de qué soberanía se cede a cambio de esa protección.
El Sahara Occidental y la ruptura del relato de la alianza
La decisión de
Donald Trump de reconocer oficialmente la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental funciona como detonante. El reconocimiento, que según el análisis contradice la posición histórica española, se interpreta como una traición a un aliado. De ahí surge la tesis central:
España no es una nación soberana, sino un vasallo voluntario.
La acusación no se queda en el plano simbólico. Se sostiene que la dependencia militar convierte a los países europeos en
la putita de USA, una expresión que resume el malestar. El argumento de fondo es que una alianza que exige cesión de territorio y de política exterior no es una alianza, sino una relación de pleitesía.
Qué papel juega España en la OTAN y qué coste tiene
El análisis españolista sostiene que Roma engrandeció a España y que Estados Unidos, en cambio, la disminuye y la empobrece. La conclusión es que las cadenas actuales son
peores que ortigas y que, cuando España recupere fuerza, deberá liberarse de ellas. Frente a esta posición, otra corriente responde con un criterio distinto: la calidad de vida. Los países con mayor nivel de vida no incluyen ni a China ni a Rusia en los primeros veinte puestos, lo que se usa como argumento contra el modelo alternativo.
La defensa de la OTAN también aparece en forma de advertencia:
qué te crees que Putin te trataría mejor, se plantea, recordando las restricciones internas en Rusia. La discusión deriva hacia si el problema es la alianza concreta o la propia condición de potencia media.
Las cifras del despliegue ruso que se usan como contraste
El inventario ruso se despliega para rebatir la idea de que solo Estados Unidos ocupa territorio ajeno. Armenia, Karabaj, Bielorrusia y Abjasia aparecen en la lista. La comparación, sin embargo, no iguala los volúmenes:
57.300 efectivos en Japón frente a los 3.214 de Armenia. El dato que se subraya es que Rusia no tiene bases porque nadie quiere saber nada de ellas, una afirmación que se lanza sin matices.
El intercambio deja una conclusión incómoda para ambos bandos: si el criterio es la presencia militar extranjera, casi nadie sale limpio. Si el criterio es la calidad de vida, el mapa cambia. La discusión no se cierra.
Qué se juega Europa en la próxima década
El pronóstico que se maneja es que la Unión de Naciones Hispanas, si llega a consolidarse, será una potencia superior a Rusia y Estados Unidos juntos. Es una predicción con reservas, porque depende de un cambio de correlación de fuerzas que hoy no existe. Mientras tanto, el despliegue sigue ahí: 120 bases en Japón, 12 en Panamá, 12 en Puerto Rico, nueve en Colombia y ocho en Perú. La pregunta que queda flotando es si Europa seguirá llamando alianza a lo que el mapa describe como otra cosa.