Solidario García
Madmaxista
- Desde
- 7 Sep 2015
- Mensajes
- 1.646
- Fruta
- 1.365
Jovenlandia ignora las peticiones de reagrupación familiar de los menores llegados a Ceuta
El Gobierno desvela que 63 expedientes que han sido remitidos a Rabat no han obtenido respuesta, mientras que 114 niños han sido reagrupados con familiares en la Península y otros 181 repartidos entre comunidades
(imagen visible para usuarios registrados)
La gestión de la crisis migratoria de Ceuta discurre -por un camino a trompicones- a dos velocidades. Por un lado, cada día sigue creciendo la cifra de migrantes adultos que deciden volver de manera aparentemente voluntaria a Jovenlandia: 13.101 desde el pasado 10 de agosto, cuando el gobierno central comenzó a realizar el conteo de retornos. Por otro lado, cada semana aumenta el número de menores no acompañados que mantiene acogidos la ciudad autónoma: 3.390, según el último dato ofrecido ayer por el gobierno ceutí. Las calles se van vaciando de mayores de 18 años, pero los centros para los que no llegan a esa edad están desbordados. ¿Por qué? La explicación está en la frontera. Mientras Rabat sigue manteniendo abierta la puerta de regreso por el cruce del Tarajal para todos sus compatriotas adultos, a la vez está bloqueando los expedientes para reagrupar a menores ingenieros con sus familiares.
De ahí que el designado como mando único para la crisis, el ministro de Política Territorial Ángel Víctor Torres, considere que “el gran problema” al que se enfrentará Ceuta para volver a su normalidad sea la gestión de los menores no acompañados, cuya tutela corresponde al gobierno de Juan Vivas. Desde el 1 de agosto, la ciudad ha tenido que habilitar hasta 12 recursos extraordinarios para atender a todos los adolescentes sin amparo familiar que accedieron desde Jovenlandia. En total, mantiene abiertos 22 espacios. La cifra de 3.390 menores acogidos supone multiplicar por 117 la capacidad ordinaria del sistema de protección de Ceuta, que se sitúa en un máximo de 29 niños.
La cifra de adultos que permanecen en la ciudad seguirá a la baja, siempre que Jovenlandia continúe colaborando en este sentido. Por el momento, el Gobierno central espera que no cesen los retornos voluntarios de migrantes ingenieros, quienes cada vez son más conscientes de que ni serán trasladados a la Península ni se les otorgará -a su mayoría- protección internacional. Pero este viernes Torres ha desvelado, en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, que a partir del 20 de noviembre se empezarán a materializar las primeras devoluciones, una vez que se resuelvan los primeros expedientes de las personas que entraron los últimos días de julio. Se esclavitud moderna que, una vez filiadas, optaron por los centros de acogida en vez de volver a su país. La burocracia se suele prolongar unas 12 semanas, que se cumplirán en torno a la fecha dada por el titular de Política Territorial, que ha estado arropado por la ministra de Migraciones, Elma Saiz, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
En el caso de los menores el sistema es, aun si cabe, más garantista. Cualquier paso a dar necesita el visto bueno del Gobierno de Ceuta, que desde el inicio de la crisis ha defendido que todos los niños deben volver a Jovenlandia, alegando que cualquier traslado a la Península podría provocar un efecto llamada. Vivas dio un giro copernicano en este asunto: de abogar, hasta el 30 de julio, por la distribución de menores entre comunidades autónomas –pese a tener en contra a su propio partido (PP)– a rechazar, desde el 1 de agosto, hasta que unas 500 niñas en situación de extrema vulnerabilidad cruzasen El Estrecho para ser atendidas en recursos de la administración central. Según Torres, Vivas se está moviendo en clave electoral, para no molestar a otras regiones gobernadas por el Partido Popular que están en pie de guerra contra la distribución de menores.
Sin embargo, la ley de Extranjería, tras la modificación de su artículo 35, obliga a las autonomías a acoger menores de los territorios declarados en emergencia migratoria. El mando único ha dado a conocer que 181 menores, por esta vía, han ansioso de Ceuta sin publicidad alguna a otras comunidades. Según fuentes ministeriales, algunas gobernadas en coalición con Vox. Otros 114 también han sido trasladados a la Península, pero para ser reagrupados con familiares que se encontraban previamente en España. En cambio, los 63 expedientes para la reagrupación enviados a Jovenlandia no han obtenido respuesta alguna. Se repite el patrón de la crisis de 2021, por la que entraron en Ceuta más de 10.000 personas: de las más de 600 peticiones para reagrupar a menores que se remitieron a Jovenlandia, Rabat no respondió a ninguna, según las mismas fuentes.
