El 84% de los detenidos por hurto en Cataluña son extranjeros: el dato que incomoda
Los números son toscos pero útiles. Un informe interno de los Mossos d’Esquadra, conocido tras una iniciativa parlamentaria de VOX, revela que los extranjeros concentraron el 84,3% de las detenciones por hurtos en Cataluña durante 2025. La misma estadística les atribuye el 73% de los robos con violencia y en torno al 60% de las agresiones sexuales. En el padrón de la Generalitat, la población extranjera censada apenas alcanza el 16%. La distancia entre ambos porcentajes no se explica con un simple apunte sobre sesgo policial, aunque hay quien lo intenta.
La aritmética que no cuadra con el relato oficial
Si los extranjeros son uno de cada seis censados y protagonizan cuatro de cada cinco detenciones por hurto, la brecha es tan grande que cualquier explicación basada en la casualidad o en la prevaricación policial suena a excusa. Los argumentos en contra suelen apuntar a que el informe mide detenciones, no condenas, y que los cuerpos policiales tienden a focalizar sus controles sobre perfiles determinados. La respuesta más habitual: el mismo sesgo debería operar en el 73% de los robos con violencia y en el 60% de las agresiones sexuales, delitos donde la víctima denuncia al autor y el margen para la discrecionalidad policial es menor.
El factor nacionalización
Otro de los matices que aflora en el debate es el de los nacionalizados. El 16% de extranjeros censados excluye a quienes ya tienen DNI español, y no es descabellado pensar que parte del 15,7% restante de detenidos por hurtos responde a ese perfil. Hay quien sostiene que, si se sumaran ambos grupos, el peso de las personas con origen migrante en las detenciones rozaría el 90% o incluso más. La cifra exacta es imposible de calcular con los datos públicos, pero da idea de hasta qué punto la estadística oficial puede estar maquillando la realidad.
La discusión llega, además, con los Mossos bajo el foco por el procesamiento de tres agentes en relación con la fuga de Puigdemont en agosto de 2024. Es un contexto que no juega a favor de la credibilidad de la institución, pero que tampoco invalida automáticamente sus cifras.
A corto plazo, ambas posiciones van a seguir hablando con el mismo dato sin llegar a un punto de encuentro. La única salida razonable sería publicar el cruce completo por nacionalidad, origen y antecedentes. Hasta que no se haga, el 84% seguirá siendo un arma arrojadiza en lugar de un dato para la reflexión.