La tesis del 'heterosensual' reprimido: ¿por qué incomoda tanto el pene grande?
La idea de que el varón heterosexual medio oculta una atracción reprimida hacia la belleza masculina y, en particular, hacia los penes de gran tamaño, lleva décadas circulando en la psicología popular y en los sótanos de internet. Un reciente intercambio en un foro anónimo recupera el debate con crudeza: quien se atreve a plantearlo es tachado inmediatamente de homosexual, pero los datos –si se acepta la evidencia empírica de los vestuarios– apuntan a otra dirección.
El espejo del vestuario masculino
La observación clave es que en espacios como gimnasios o piscinas, la reacción de los hombres ante un pene grande dista de ser neutra. Mientras que un pene pequeño o poco atractivo provoca miradas de desaprobación, insultos e incluso acoso, un pene grande genera silencio, admiración y, según algunos testimonios, ninguna queja. La pregunta incómoda es: ¿por qué habría de importar el tamaño si la orientación es exclusivamente heterosexual? La respuesta que se sugiere es que existe una atracción estética o incluso sexual que el discurso oficial niega.
El contraataque de los 'heterosensuales'
La reacción mayoritaria contra esta tesis es visceral: se acusa al portador de la idea de ser un 'maricón reprimido', un 'trol' o directamente un enfermo. En el intercambio analizado, la mayoría de las respuestas consisten en insultos, amenazas y descalificaciones personales. Solo una minoría se aventura a debatir el argumento, y en ese caso suele coincidir en que la evidencia de los vestuarios es difícil de refutar. El hecho de que un usuario llegue a publicar una foto de su propio pene como desafío solo refuerza la obsesión del tema.
¿Negación o represión?
La psicología evolucionista ofrece una posible explicación: la competencia intrasexual lleva a los varones a evaluar constantemente a sus rivales, y el tamaño del pene es un indicador de estatus y dominancia. Pero la incomodidad que genera reconocer esa evaluación sugiere que hay un componente de deseo reprimido. Como en tantos otros tabúes, la negación más airada suele ser la mejor prueba de que el tema toca una fibra sensible.
El debate no se cierra. La próxima vez que alguien se escandalice ante la idea de que un heterosexual pueda admirar un pene grande, quizá debería preguntarse por qué le molesta tanto.
Debates relacionados en el foro