Jon Imaz, de presidente del PNV a saludar a Trump en la Casa Blanca: el negocio venezolano no entiende de ideologías
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, aparece en una fotografía junto a Donald Trump en el Despacho Oval, en una reunión con directivos de petroleras para discutir el futuro de Venezuela. La imagen, difundida por el propio Trump, muestra a Imaz con un pin con la caricatura del presidente estadounidense. El mensaje de Trump fue claro: "Todas las empresas aquí presentes serán socios valiosos para revivir la nación de Venezuela... y si no quieren entrar, háganmelo saber porque tengo 25 personas que no están aquí hoy y que están dispuestas a ocupar su lugar".
El exdirigente del PNV, que abandonó la política activa para liderar la petrolera, ha sido objeto de críticas por su papel en la internacionalización de Repsol y su relación con regímenes cuestionados. En su intervención, Imaz agradeció a Trump "por abrir la puerta a una mejor Venezuela" y recordó que Repsol, junto con Eni, produce el gas que garantiza la mitad del suministro eléctrico del país. También mencionó que en los últimos 15 años la compañía ha invertido 21.000 millones de dólares en Estados Unidos.
El PNV y Venezuela: una historia de negocios y lealtades cambiantes
La presencia de Imaz en la Casa Blanca ha reabierto el debate sobre la relación histórica del PNV con Venezuela. El partido nacionalista vasco mantiene vínculos que se remontan a la Compañía Gipuzcoana de Caracas, que durante el siglo XVIII gestionó el comercio de esclavos y monopolizó el cacao. Algunos analistas señalan que "la mafia vasca era la que llevaba el tráfico de esclavos" y que de ahí provienen los oligarcas venezolanos contrarios al chavismo. El portavoz del PNV en el Congreso fue el primero en recibir a Edmundo González Urrutia, el candidato opositor, cuando llegó a España.
La postura mayoritaria en el análisis sostiene que el PNV siempre ha priorizado los intereses económicos sobre los principios. "Ahí se va a hacer negocios, no a tener principios", resumió un observador. El hecho de que Imaz, expresidente del PNV, represente a Repsol en una reunión con Trump, que previamente había amenazado con aranceles a las empresas españolas, es visto como una muestra de pragmatismo extremo. "No le hacen angustias a Trump", ironizaba otro.
El perfil de Imaz: de doctor en Químicas a CEO de una petrolera
Imaz es doctor en Ciencias Químicas por la Universidad del País Vasco, carrera que algunos defienden como "dura" en los 80. Sin embargo, su ascenso al frente de Repsol ha sido cuestionado: "Es un político regional y de ahí a CEO de Repsol. Le queda grande", se dice en los círculos críticos. Otros recuerdan que su nombramiento fue apadrinado por el rey emérito como recompensa "por sus servicios a la Corona al follarse vivo a Ibarretxe y su plan".
¿Quién más estaba en la reunión?
La fotografía incluye a directivos de ExxonMobil, Chevron y otras petroleras internacionales. Destaca la ausencia de BP y Total, que no tienen presencia en Venezuela. Asistieron también Claudio Descalzi, CEO de Eni, y Darren Woods, de ExxonMobil. Trump, con su pin caricaturesco, presidió la mesa.
La inversión de Repsol en EE.UU. y el chantaje de Trump
Repsol ha invertido 21.000 millones de dólares en la industria petrolera estadounidense en los últimos 15 años. Trump, en su discurso, dejó claro que quien no participe en Venezuela será reemplazado. "Compren, compren, que me lo quitan de las manos", parafraseaba un asistente. La pregunta que queda abierta es si esta alianza con Trump compromete la independencia de Repsol o si, simplemente, es la lógica del negocio en un mundo sin reglas.
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