El empleo forastero se dispara: cuatro veces más rápido que el total
El mercado laboral español está cambiando de cara a una velocidad que los datos oficiales confirman pero los relatos oficiales evitan. Según los últimos registros de afiliación, los trabajadores extranjeros ya ocupan el 15% de los puestos de trabajo, y su ritmo de crecimiento cuadruplica el del conjunto de ocupados. La cifra se disparó a partir de abril, coincidiendo con la apertura del proceso de regularización. La tendencia es clara: la inmi gración está ganando peso en el empleo como nunca antes.
El paro que contrasta: 17,2% frente a 9,5%
Pero no todo es tonalidad de rosa. El propio Ministerio de Trabajo sitúa la tasa de paro de los trabajadores extranjeros en el 17,2%, casi el doble que la de los nacionales (9,5%). Entre los jóvenes forasteros de 16 a 24 años, el desempleo supera el 26,9%. Y ciertos colectivos extracomunitarios, como el jovenlandés, triplican la tasa de paro autóctona. Es decir, la integración laboral es real, pero precaria y sesgada.
El debate sobre la economía sumergida
Algunos análisis apuntan a que los datos oficiales subestiman la realidad. Se sostiene que existen millones de trabajadores en situación irregular, sin documentación, cobrando en efectivo o compatibilizando empleo sumergido con ayudas. Una hipótesis que, de confirmarse, cambiaría el diagnóstico: no sería que los forasteros conquistan el mercado formal, sino que están ocupando los espacios que el Estado no controla. La falta de datos concretos impide cerrar la discusión.
Médicos: el caso que divide
Un ejemplo de las tensiones lo ofrece el sector sanitario. Mientras algunos defienden que la llegada de médicos extranjeros alivia la saturación de urgencias y guardias, otros denuncian que se están produciendo convalidaciones fraudulentas y que se intenta suplantar las vías oficiales como el MIR. El colegio de médicos de una comunidad autónoma ha reconocido que recibe una decena de intentos de irregularidades al mes. El asunto sigue abierto.
Mientras el empleo forastero siga creciendo a este ritmo, la presión sobre los salarios y la economía sumergida no hará sino aumentar. Veremos si el dato de abril fue un pico o una tendencia.