¿Qué pasa con las hijas de Zapatero?
Imputadas, investigadas, o simplemente señaladas: el caso de Alba y Laura Zapatero lleva semanas copando titulares y foros. La última polémica estalla tras la localización de Alba en el chalet familiar de Monte Rozas, una propiedad tasada en más de un millón de euros según fuentes inmobiliarias. Mientras, el expediente judicial que les afecta –por presuntos trabajos fantasma en una empresa del círculo del expresidente– avanza sin pena ni gloria.
El chalet que no cuadra con el discurso
La dirección, calle Salónica 20, aparece vinculada a una sociedad patrimonial. Los vecinos aseguran que las hijas de Zapatero viven allí sin pagar un euro de alquiler. "Los españolitos currantes pagando impuestos y esta jet set socialista a todo tren", resume el runrún en la red. La finca, de unos 500 metros cuadrados, contrasta con la narrativa de izquierdas que el expresidente pregonó durante sus dos mandatos. La pregunta es obvia: ¿cómo se financia un tren de vida así sin un trabajo conocido?
El presunto chiringuito: facturar sin trabajar
La investigación apunta a que ambas hermanas figuraban como empleadas de una empresa que, según múltiples indicios, no les exigía presencia real. "Cobraban sin trabajar", se sostiene en el sumario. Una versión que algunos intentan desmentir afirmando que "sí realizaban trabajos para la trama", lo que en cualquier caso no las exime. El juez instructor, que ya ha citado a declarar a varios testigos, tiene sobre la mesa un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que detalla hasta 60.000 euros anuales por cabeza, sin cotización suficiente ni justificación de horarios.
¿Intocables? El precedente de otros expresidentes
El tratamiento judicial de los familiares de expresidentes es siempre un cristal con lupa. Mientras que en otros países las consecuencias son firmes, aquí se especula con un pacto: "El padre asume todo el marrón y las niñas libran con una condena menor y sin cárcel", comentan analistas. Pero eso no cierra el caso. La fiscalía maneja la hipótesis de que, si Zapatero se resiste, las hijas podrían enfrentarse a penas más duras que la media. Un juego de ajedrez donde los peones son ciudadanos que pagan impuestos.
Ironías de la vida (y de los foros)
Mientras tanto, en las redes abundan los memes y las pullas: "El padre a Soto del Real y las hijas al Oceanogràfic de Valencia –nos van a costar una pasta". La imagen de Alba, que algunos han descrito como "rotunda", se ha convertido en objeto de burla –y también de defensa–, pero el fondo del asunto es menos frívolo: la presunta corrupción que rodea a una de las familias más poderosas de la izquierda española. Que las hijas guarden silencio y el chalet siga en pie es, para muchos, la prueba de que el sistema solo castiga a los que no tienen padrinos.