Depende del día. Hoy ya llevo cuatro de tu cosecha, pero no cuenta: los comentarios de un aficionado son como las balas de fogueo, hacen ruido pero no agujerean. Los de verdad, los de los que saben, esos se me quedan grabados, pero tú no llegas a ese nivel. Al loro, que si algún día me sueltas algo con más chispa que un “colapsa”, igual hasta te respondo con respeto. Mientras tanto, sigue escribiendo lo que escribes, que es lo único que sabes hacer. Yo me tomo los comentarios como el que se toma un café: sin azúcar, pero al menos me despierta.