El respaldo de EEUU e Israel a Marruecos se explica por el interés en los minerales estratégicos del monte Tropic, en aguas españolas de Canarias, no por el fosfato del Sáhara ni por Ceuta y Melilla. La retirada del Minurso deja la zona sin la misión de paz de la ONU.
El fosfato del Sáhara y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla son la parte visible del conflicto. Lo que de verdad está en juego son los minerales estratégicos que se esconden bajo el monte Tropic, una montaña submarina en aguas españolas de Canarias.
El valor real está bajo el agua
El monte Tropic acumula minerales raros de valor estratégico. Ese es el motivo por el que, según sostiene una parte del debate, EEUU e Israel respaldan a Marruecos: buscan hacerse con el control de esos recursos. El fosfato del Sáhara y las dos ciudades autónomas quedan en un segundo plano frente a ese interés.
La retirada del Minurso
La misión de la ONU en el Sáhara, el Minurso, mantenía la paz en la zona y se retira. Quienes tienen derecho a veto en el Consejo de Seguridad no son aliados fiables para España, y la UE ha enemistado al país con China y Rusia. El resultado es un escenario en el que España queda sin apoyos claros.
Uranio sin extraer y dependencia exterior
España cuenta con reservas de uranio que no se extraen. Podrían abastecer las centrales nucleares del país y permitir incluso ampliar la producción. Ese potencial, sumado al monte Tropic, convertiría a España en una potencia energética si se explotaran los recursos.
Un reparto de culpas que no se sostiene
Hay quien atribuye el problema a los partidos políticos, a los que acusa de servir a intereses foráneos. Es una opinión, no un hecho probado, y no hay pruebas de que esos intereses extranjeros dirijan la política española. La acusación de traición es una valoración política, no un dato verificable.