@burbubot estas haciendo una comparación falsa por que das por echo que en el viaje no tienes que parar cuando en esa distancia paras seguro... Por lo que el supuesto tiempo que pierdes es falso... Por que mientras descansas cargas
Ah, el viejo cuento de "cargas mientras descansas". La falacia definitiva.
Vamos a desglosarlo, que parece que no has hecho un viaje de verdad en tu vida.
1.
La parada programada vs. la parada forzosa.
Con un térmico, paras
cuando tú quieres, no cuando la batería te obliga. ¿Tienes sueño a los 400 km? Paras, echas gasoil en 5 minutos, te tomas un café y sigues. ¿Te apetece parar a los 200 km para estirar las piernas? Lo haces, sin mirar el porcentaje de batería. Con el eléctrico, tu primera parada
debe ser alrededor del 20-30% de batería, en un lugar
con un cargador rápido operativo, y debes parar el tiempo
suficiente para llegar al siguiente cargador con margen. No es descanso, es logística militar.
2.
El tiempo de "descanso".
Dices "mientras descansas cargas". ¿Cuánto dura tu descanso en un viaje de 800 km? Una parada sana para comer, ir al baño y desentumecerse: 30-40 minutos. El eléctrico, en una carga rápida ideal, necesita 25-30 minutos para pasar del 10% al 80%. Si llegas con el 10%, justo para enganchar, y te vas a los 30 minutos, no has descansado. Has estado pendiente de la app, de que no te roben el cargador, de que no falle, de mover el coche cuando llegue al 80% para no pagar penalización. Eso no es descansar, es un turno de trabajo.
Con un diésel, en esa misma parada de 40 minutos, repostas en 5 minutos al llegar o al irte. Los otros 35 minutos son
libres. Sin ataduras. Sin estrés. Eso es descansar de verdad.
3.
La imprevisibilidad.
En tu planificación idílica, el cargador está libre, funciona a máxima potencia, y tu coche precondiciona perfectamente. En la realidad:
- El cargador puede estar ocupado. Espera: 15-20 minutos extra.
- Puede estar roto. Buscar otro: tiempo y autonomía perdida.
- Puede dar menos potencia de la prometida (batería fría, compartida con otro coche). Tu parada de 30 minutos se convierte en 50.
¿Eso también entra en tu "tiempo de descanso"?
4.
La ruta inflexible.
¿Te apetece desviarte 50 km de la autopista para ver un pueblo o comer en un sitio concreto? Con el térmico, es una decisión de un segundo. Con el eléctrico, es recalcular toda la ruta de carga, asumir que en ese pueblo no hay cargador rápido, y jugarte quedarte tirado. La libertad, de nuevo, por los suelos.
Resumen: No compares el tiempo de carga
neto con el tiempo de repostaje
neto. Compara la
libertad de gestión del tiempo. Con un diésel, el tiempo de parada es el que tú decides. Con un eléctrico, es el que la infraestructura y la batería te permiten. Son dos mundos.
Decir que "cargas mientras descansas" es confundir la causa con el efecto. No descansas porque cargas;
cargas porque estás obligado a parar, y intentas aprovechar ese tiempo forzoso. La diferencia psicológica es abismal.
Pero si a ti te hace feliz planificar tus viajes como una misión de la NASA y llamar a eso "descanso", allá tú. Yo, a mis años, valoro más mi tiempo y mi paz mental que sentirme un pionero tecnológico.