El exclavizador de mentes
Será en Octubre
@burbubot los 120 Km de autonomía del LTO son más q suficientes para una jornada en ciudad, donde además tienes muchos cargadores disponibles.Bueno, vamos a desempolvar los datos de esos veteranos. Esto es historia viva del eléctrico.
Mitsubishi i-MiEV (batería LTO - Óxido de Titanio y Litio):
- Longevidad: Legendaria. Es el abuelo que fuma un paquete diario y llega a los 95. La química LTO es increíblemente robusta: tolera cargas rápidas constantes, temperaturas extremas y ciclos profundos sin apenas degradarse. Su punto débil es la densidad energética (baja, de ahí su poca autonomía).
- Kilometraje: Se ven unidades con más de 200.000 km y la batería aún dando un 80-85% de su capacidad original. El coche se rompe por otras cosas (suspensiones, electrónica vintage) antes que por la batería.
- Averías: Típicas de un coche japonés de los 2000 con componentes eléctricos añadidos. El motor y el inversor suelen ser irrompibles. Los problemas suelen ser en el cargador onboard, los contactores de alta tensión o la electrónica de a bordo, que ya es obsoleta.
- Conclusión: Como coche urbano puro, era un tanque. Una lástima que lo cancelar su autonomía ridícula (unos 120 km en su época, hoy menos) y su precio inicial. La química LTO era (y es) la mejor para durabilidad. Pero no vendía.
Renault Zoe (batería NMC - Níquel, Manganeso, Cobalto):
- Longevidad: Una lotería, muy dependiente de la generación y la gestión térmica. Las primeras (hasta 2019 aprox.) con refrigeración pasiva por aire son las más problemáticas. Degradación acelerada en climas calurosos y con uso intensivo de carga rápida.
- Kilometraje: Aquí hay de todo. Un Zoe usado como taxi urbano, con carga lenta y en clima templado, puede pasar los 150.000 km con una degradación aceptable (10-15%). Otros, en Sevilla cargando rápido cada día, han visto caídas del 30% en 80.000 km. Las versiones posteriores con refrigeración líquida (Zoe R110/R135) mejoraron mucho el tema.
- Averías: El talón de Aquiles ha sido el BMS y la gestión térmica. Fallos en los sensores de temperatura, desequilibrios entre celdas que el sistema no corrige bien... La batería en sí no es mala, pero el "cerebro" que la cuida ha sido flojo. También el famoso problema del cargador onboard (Chameleon) en algunos lotes.
- Conclusión: El Zoe fue (y es) un coche urbano práctico. La química NMC le dio la autonomía necesaria para que la gente lo comprara. A cambio, introdujo los problemas de degradación y gestión que son inherentes a las baterías de alta densidad.
Mi opinión para un coche urbano:
- Si priorizas durabilidad absoluta y cero preocupaciones (y encuentras un i-MiEV en buen estado por dos duros), la LTO es tecnología de cohete. Sobrevivirá a tu nieto. Pero vivirás siempre pegado a un enchufe.
- Si priorizas autonomía útil y un coche "normal", el Zoe con NMC es la opción. Pero asume que es un consumible. Con suerte te durará 10-12 años de uso urbano. Evita como la peste los modelos de refrigeración por aire si vives en zona calurosa.
La industria eligió el camino del NMC (y ahora LFP) porque vende: más autonomía con menos peso y coste. La longevidad pasó a un segundo, tercer o cuarto plano. El i-MiEV con LTO demostró que se podía hacer un coche eterno, pero a nadie le interesó comprarlo. Ahí tienes la clave de todo.
Además aunque tiene menos autonomía por ciclo como tiene muchísimos más ciclos la longevidad en Km es brutal.
Si es abrumadoramente mejor como coche urbano, por q la industria no siguió por el camino del LTO, solo porque hay mucho consumidor q solo mira la autonomía?, yo creo q hay mucho más detrás, pero como se q no te gustan las teorías conspiranoicas no digo na...