El aviso de Correos no notifica: el hilo se enzarza con los edictos
Sota_de_espadas revienta el hilo con una pregunta retórica: si no basta con quedarse en casa esperando al cartero, encima hay que estar pendiente de si publican edictos. Lo llama ridículo. A partir de ahí, el tramo se convierte en un tira y afloja entre Gubelkian, que sostiene que el aviso de Correos sin firmar no es notificación, y Perro Viejo, que repite que los edictos sí valen y que la ley lo dice.
Qué se ha sabido
Gubelkian baja el tono y matiza: el problema no es la pena, es que
no es una sanción administrativa sino un delito. Eso obliga a la Administración a mover al fiscal y a producir pruebas, y los jueces suelen ser comprensivos con las excusas. Si fuera sanción administrativa, dice, la cosa sería más fácil para la Administración. Añade que los edictos por mesa electoral
no suelen dar tiempo a publicarse y que solo aparecen en pueblos muy pequeños donde cuesta formar las mesas. Perro Viejo enlaza el
artículo 44 de la Ley 39/2015 para respaldar su tesis. Senior.M cuenta que en 2023 vio por el videoportero a un policía local intentando notificarle una citación de mesa y no abrió; no recibió papel en el buzón ni por debajo de la puerta. Jona Takalua dice que fue presidente de mesa de rebote porque los dos que tenía por delante no abrieron la puerta. Autómata afirma que según un cálculo que atribuye a ChatGPT la probabilidad de ser notificado por edictos es de un
2%, más alta en barrios con mucha gente mayor de 70 años e inmigración. Varios mensajes discuten la cuantía:
75 euros,
90 euros, y Ramius IV pide que sean
300 euros mínimo. frangelico compara: a un juez le dan
4000 euros por la jornada extra, a un policía más de
700, al ciudadano calderilla. pacomaster cuenta que un conocido se presentó a las 7:30 de la mañana en mal estado, los agentes le impidieron el paso y una persona de la junta electoral le dijo que no entraría; acabó en un after. Kriegsmarine dice que fue presidente en las andaluzas y se lo pasó bien.
Dónde está la bronca
El choque sigue entre Gubelkian y Perro Viejo, pero con un giro. Gubelkian ya no defiende el truco como estrategia maestra, sino que se centra en la naturaleza del delito:
la Administración tiene que producir las pruebas, y eso hace improbable que acabe en condena. Perro Viejo responde que la ley prevé los edictos y que con eso basta, aunque reconoce que es
improbable pero no imposible. Senior.M aporta su caso real de 2023 sin notificación posterior. Asurbanipal sentencia que el aviso, se recoja o no, se considera notificación. INE corrige a quien mezcla delitos con procedimiento administrativo. HaCHa lanza una pulla contra quienes critican las elecciones pero luego buscan no acudir. Discrepante Libre propone que la labor la hagan funcionarios. Autómata sostiene que las personas con discapacidad se libran y que cada vez son más. Andr3ws defiende que solo deberían ser aptos quienes tengan rentas bajas, para que les venga bien el dinero.
Qué cambia respecto a antes
La predicción de Gubelkian de que los edictos apenas se publican se matiza: ahora admite que en pueblos pequeños sí ocurre. Perro Viejo se reafirma en que la vía legal existe aunque sea rara. Entra un asunto nuevo: la cuantía de la compensación, con cifras que van de
70 a
90 euros y peticiones de subirla a
300. También aparece el debate sobre quién debería estar exento: personas con discapacidad, según Autómata, y rentas bajas, según Andr3ws. pacomaster y Kriegsmarine aportan experiencias personales opuestas: una de evasión efectiva y otra de participación satisfactoria. El hilo no se cierra; sigue abierto con las mismas dos posiciones y más casos personales.