El miedo al fracaso enciende el odio machista, según un sociólogo
En plena era de la masculinidad frágil, un sociólogo argentino acaba de señalar a un culpable incómodo: el miedo al fracaso. Lionel Delgado, experto en masculinidades, sostiene que ese temor es el principal combustible del odio machista entre los jóvenes. La tesis, publicada en El Mundo, no ha dejado indiferente a nadie.
La hipótesis conecta con un contexto de precariedad laboral y pérdida de estatus, donde el éxito masculino tradicional resulta cada vez más inalcanzable. La reacción no se ha hecho esperar. Sectores escépticos ridiculizan al sociólogo, lo acusan de justificar la violencia y ponen en duda su legitimidad. La discusión deriva casi de inmediato hacia el insulto y la descalificación personal, ilustrando precisamente la incomodidad que la tesis provoca.
Detrás del ruido, el dato sociológico persiste: los jóvenes varones con peores perspectivas económicas son, según diversos análisis, el grupo donde más crece el discurso de la victimización. La relación entre fracaso económico y resentimiento no es nueva, pero rara vez se enuncia con tanta claridad. La pregunta incómoda sigue ahí: ¿vale más discutir la biografía del sociólogo que examinar las cifras de empleo juvenil y su vínculo con el malestar masculino? La respuesta, de momento, se pierde entre descalificaciones.