Línea y móvil gratis con portabilidad: el método que Yoigo cortó
¿Se puede tener línea y teléfono sin pagar un euro? Durante unos meses, sí, y el procedimiento quedó documentado paso a paso. Una tarjeta SIM gratuita de Vodafone, una portabilidad a Yoigo con la tarifa de 5 céntimos y, de propina, un Nokia 100 con
15 euros de saldo. Cero euros de desembolso y cuatro días de trámites. Nada de permanencia, cuotas ni recargas obligatorias.
Cómo conseguir móvil y línea prepago sin pagar nada
El circuito empieza con una SIM de Vodafone que se pide online: llega preactivada y no cuesta nada, ni la tarjeta ni el envío. La jugada está en el segundo paso, pedir la portabilidad a tarjeta hacia Yoigo, que regala un terminal sencillo —Nokia 100, Alcatel 1030 o un Samsung— sin gastos de envío y con 15 euros de saldo en la línea. Si el número es nuevo en lugar de portado, el saldo de regalo se queda en 5 euros.
El Nokia 100 trae radio, linterna y una batería que aguanta sin pestañear; el Alcatel añade MP3 y ranura para tarjeta de memoria. La letra pequeña tiene su gracia: la SIM de Vodafone
no siempre se activa sola y hay quien tuvo que llamar al servicio de atención o esperar 48 horas antes de darle uso. Los terminales tampoco son iguales a la hora de liberarlos, y ahí se decide si el chollo dura o acaba en un cajón.
Qué incluye la tarifa de 5 céntimos de Yoigo
El precio es lo que engancha. Llamadas nacionales a
5 céntimos el minuto, las 24 horas y todos los días, a cualquier operador. SMS nacionales e internacionales a 10 céntimos. Establecimiento de llamada a 15 céntimos y MMS a 30. Internet a 1,20 euros por día de uso, hasta 384 Kbps y sin P2P ni telefonía IP. Sin consumo mínimo, sin cuotas y sin recargas obligatorias. De propina, 20 SMS gratis hasta final de año y 5 euros extra de saldo al recargar 20 más IVA.
Ahí está el cambio de fondo. Según un usuario, la versión anterior de la tarifa prepago descontaba
6 euros de saldo al mes aunque el teléfono no se usara, lo que dejaba la línea seca en cuestión de semanas. Ahora el operador asume que, si el cliente no gasta, simplemente no paga. Suena a sentido común; llevaba años sin serlo.
Por qué regalan el terminal y qué hacía Vodafone para retener
Regalar un móvil de gama baja no es filantropía. La lectura más repetida es la de las impresoras: «Es una inversión, igual que las empresas que venden las impresoras por debajo de coste pensando en el negocio que hacen con los cartuchos». Un porcentaje de clientes tira de reciclados, pero la mayoría acaba pasando por caja. El negocio no es el aparato, es el consumo que arrastra.
Vodafone, mientras tanto, no se quedó quieta. Según contaron varios usuarios, llamó en plena portabilidad con ofertas para retener a los clientes; en un caso fueron 15 céntimos de establecimiento, llamadas gratis y un Samsung E1190 de regalo, eso sí,
sin saldo. Cuando el operador de retención descubría que el motivo de la fuga era una tarjeta con 15 euros, colgaba. El detalle retrata con precisión el margen que manejan.
El grifo se cierra: rechazos y peticiones de DNI
El final llegó por saturación. Yoigo empezó a rechazar peticiones y a reclamar DNI y recibo de vivienda a quien había acumulado varios terminales en la misma dirección. Hubo quien propuso llevar la idea al extremo: pedir móviles para toda la familia y revenderlos después a 5 euros la unidad. «Ya han visto la jugada», se resumía cuando la web dejaba de anunciar el móvil a cero euros. Los terminales pasaron a 19 euros, con 15 de saldo si era portabilidad y 5 si era número nuevo.
También hubo quien se quedó a medio camino, con un correo de rechazo y la recomendación de volver a su compañía de origen. La oferta, mientras duró, dejó un reguero de terminales básicos: Nokia 1800 con una semana de batería, Alcatel con radio y tarjeta de memoria, liberaciones por 1 euro.
Prepago o contrato: ¿qué sale más barato?
Hay dos corrientes claras. Una sostiene que el contrato sale igual o más barato si se habla mucho y que andar recargando es un incordio. La otra defiende que el prepago puro, sin consumo mínimo, es imbatible para quien usa el teléfono para llamar y ser llamado, y nada más. De fondo queda la vieja duda de si un smartphone sin datos dura tanto como un terminal de teclas. Dura más de lo que su dueño cree, apuntan quienes han hecho la prueba.
Y una pregunta que quedó sin cerrar: si esa tarifa sin mínimos admite el paquete multilínea de internet por 3 euros al mes en la misma línea. Nadie la contestó.
Con estos mimbres, la línea prepago sigue viva y el móvil a cero euros, muerto. Si alguien vuelve a ofrecerlo, será porque no ha leído la letra pequeña de su propia oferta.