Guía de libros de trading: de Cárpatos a Taleb, sin milagros
Empezar en el trading con una lista de lecturas es casi un rito de iniciación. La recopilación que circula por los mentideros bursátiles españoles arranca con
«Leones contra gacelas», de José Luis Cárpatos, y sigue con una veintena de títulos que van de lo clásico a lo esotérico: «Reminiscences of a Stock Operator», de Edwin Lefèvre, «Análisis técnico de los mercados financieros», de John J. Murphy, «The Intelligent Investor», de Benjamin Graham, «Fooled by Randomness» y «The Black Swan», de Nassim Nicholas Taleb, o «Trading for a Living», de Alexander Elder.
La lista no es inocente. Mezcla manuales técnicos con biografías de especuladores, ensayos sobre burbujas y algún que otro texto de dudosa utilidad práctica. Y ahí empieza el problema:
leer no es operar.
¿Cuánto capital hace falta para que las comisiones no se coman el beneficio?
Un cálculo que circula entre operadores pone el umbral en
100.000 euros de capital para quien opere a diario. La razón es aritmética: con un bróker estadounidense de tarifa plana, cada operación cuesta unos
9 dólares, independientemente de si la orden es de 1.000 o de 100.000 dólares. En España, en cambio, los brókeres suelen cobrar por volumen, lo que encarece la operativa y hace inviable el trading frecuente con cuentas pequeñas.
La conclusión que se extrae de esa cuenta es incómoda:
el negocio no está en acertar, está en que los costes no te devoren el margen.
¿Se puede vivir del trading en España?
La respuesta corta es que no consta. Entre quienes participan en estas discusiones, nadie afirma conocer a alguien que se gane la vida exclusivamente operando. Los que escriben libros, imparten cursos o venden sistemas suelen ingresar más por la docencia que por el mercado. Es el viejo dilema:
si tu sistema fuera tan bueno, no lo publicarías.
Hay quien distingue entre dos perfiles de autor: el que nunca ganó un euro operando y vive de vender formación, y el que amasó una fortuna y escribe por ego. Los segundos interesan más, aunque su experiencia rara vez sea replicable.
El trading no es una ruleta, pero se le parece
La comparación con el casino es recurrente. Y es matizable: en la ruleta juegas contra una banca con margen matemático a su favor; en el mercado, contra otras personas. No es un juego de suma cero porque hay que descontar gastos, pero
si tus rivales juegan peor que tú, hay margen.
Eso sí, la lista de lecturas incluye títulos que prometen atajos —ondas de Elliott, proporciones de Fibonacci, ciclos de Gann— y otros que advierten de lo contrario. Taleb, precisamente, dedica páginas a explicar por qué el azar se disfraza de habilidad.
La biblioteca que no cabe en la estantería
Más allá de los títulos clásicos, la recopilación incorpora referencias a obras descargables en PDF, algunas en castellano y otras en inglés, y a repositorios con
más de 800 libros de trading. También aparecen manuales en francés, como el de Béchu y Bertrand, y textos sobre materias primas, como «Hot Commodities», de Jim Rogers, o «Commodities Rising», de Jeffrey Christian.
El problema práctico es el precio. Un volumen técnico puede costar
78 euros en librería, lo que empuja a muchos a buscarse la vida en formato digital, a veces con copias borrosas y enlaces caídos.
El consejo que nadie quiere oír
La advertencia más repetida es que
con lo que está en los libros no basta. Ni para hacerse millonario ni, en muchos casos, para ganar dinero. Las estrategias publicadas dejan de funcionar cuando demasiada gente las conoce, y las que funcionan no se publican.
Queda la opción de formarse, operar en demo y asumir que el aprendizaje se paga en pérdidas. O aceptar que, para la mayoría, el mejor libro de trading es el que te convence de no abrir esa cuenta.
Voces del foro
«Con lo que está en los libros no sólo no te harás millonario, sino que ni siquiera ganarás dinero».
«Si los que escriben estos libros tienen sistemas tan buenos para ganar dinero, porque pierden el tiempo escribiendo libros?».
«En el trading juegas contra otras personas, no contra una banca que tiene un margen que no te permite ganar a la larga».