Stalin vs Hitler: el falso empate que divide a la derecha
¿Son Stalin y Hitler intercambiables? La afirmación de un sector liberal ha provocado una reacción visceral. Quienes defienden la equiparación señalan el estatismo, la represión y el culto a la personalidad como rasgos comunes. Sin embargo, los críticos recuerdan que el nancy añadió un componente racial y genocida que el estalinismo no tuvo, al menos no con la misma sistematicidad.
En el plano técnico, se apunta que Hitler era socialista nacionalista y Stalin socialista internacionalista, pero que en la práctica la vida del ciudadano medio bajo el Tercer Reich era mejor que bajo la URSS, salvo para colectivos perseguidos. Otros usuarios señalan que en España, antes de 1975, el fascismo no era el enemigo principal; fue la Transición la que reconfiguró el relato, convirtiendo a Hitler en el mal absoluto y rebajando la condena al comunismo.
La Transición y el cambio de paradigma
Un análisis histórico sugiere que la nueva derecha democrática necesitaba desmarcarse del franquismo para legitimarse, y para ello demonizó al nancy mientras toleraba al comunismo. La ETA, antes considerada marxista, pasó a ser etiquetada como “nancy”. Este giro discursivo habría facilitado la actual tendencia liberal a equiparar ambos totalitarismos, ignorando diferencias fundamentales como el papel del exterminio racial.
Una polémica que no se cierra
La falta de datos concretos no impide que las pasiones se disparen. Mientras unos ven un lavado de cara del estalinismo, otros acusan a los liberales de hacer trampa con la historia. Ironías del siglo XXI: la misma izquierda que demoniza a Franco trata ahora de blanquear a Stalin, o eso es lo que sostienen los críticos. El debate queda abierto y sin perspectivas de consenso, porque la historia no admite morcillas simétricas.