Marine Le Pen ha declarado que no convocará un referéndum sobre la salida de Francia de la Unión Europea. La líder ultraderechista justifica así un giro de posición que, según ella, otros políticos hacen sin dar explicaciones.
La líder del partido ultraderechista francés Agrupación Nacional, Marine Le Pen, ha zanjado cualquier expectativa de una consulta popular sobre la permanencia de Francia en la Unión Europea. En un mensaje publicado en la red social X, Le Pen escribió: «No habrá referéndum sobre la salida de la Unión Europea». La declaración llega después de años en los que su formación había coqueteado con la idea de abandonar el bloque comunitario, una propuesta que llegó a ser central en su programa presidencial de 2017.
Un giro que ella misma justifica
Le Pen acompaña su renuncia al referéndum con una defensa de su propio método. «Muchos responsables políticos cambian de opinión sin explicar nunca por qué», señala en el mismo mensaje. Frente a eso, reivindica: «Yo siempre he explicado a los franceses las razones que podían llevarme a hacer evolucionar mis posiciones». Es un intento de presentar el cambio como coherencia, no como rectificación.
La evolución es notable. En 2017, su programa incluía la salida del euro y un referéndum sobre la UE. Para 2022, ya había abandonado esa promesa y centrado su discurso en la crítica desde dentro de las instituciones europeas. La guerra en Ucrania y el coste económico de una ruptura con Bruselas pesaron en ese viraje.
Por qué importa este mensaje
Francia es la segunda economía de la eurozona y uno de los motores de la integración europea. Un referéndum de salida, al estilo del Brexit británico de 2016, generaría una incertidumbre mayúscula en los mercados y en el proyecto comunitario. Que la principal fuerza de ultraderecha francesa descarte esa vía elimina, al menos sobre el papel, un escenario de ruptura que hasta hace pocos años no era descartable.
Queda por ver si esta posición se mantiene en el tiempo. Le Pen ha modulado su discurso europeo en función del calendario electoral y de la opinión pública. De momento, la frase es clara y no admite interpretaciones: no habrá referéndum.