El coche enchufable se desinfla: apenas crece un 0,9% en 2026
Los datos de Benchmark Mineral Intelligence para los cinco primeros meses de 2026 confirman lo que muchos llevaban meses anunciando: el crecimiento imparable del coche eléctrico se ha topado con un muro. Las ventas globales de eléctricos puros e híbridos enchufables apenas avanzaron un 0,9% interanual. Norteamérica cae, China pierde ritmo y solo Europa se salva, pero por la vía de las ayudas públicas que algunos comparan con un gotero.
Las cifras revelan un mercado partido en dos. Mientras en China las ventas de coches de combustión se desploman entre un 35% y un 40% en algunos meses, el enchufable mundial apenas se mueve. En Europa, en cambio, las subvenciones y la regulación han creado un colchón artificial que absorbe la sobreproducción de los fabricantes chinos. «Ventas de lavadoras = ayudas», resume la expresión más repetida: sin subvención, no hay compra. Y los precios siguen siendo de escándalo: un utilitario eléctrico cuesta lo que antes valía un deportivo de lujo.
La percepción de calidad tampoco ayuda. Los críticos señalan que muchos modelos parecen de plástico y que su durabilidad es dudosa; los reventas de coches chinos los acumulan por manojos. El debate sobre si esto es un «tiro en el pie» de la industria europea o una transición necesaria está servido. Mientras tanto, el dato es tozudo: el coche enchufable solo avanza si alguien pone dinero público encima de la mesa. Cuando ese dinero falte, el desplome puede ser histórico.