Pensiones mínimas suben un 6% y el IMV un 9% en 2025
El Consejo de Ministros ha aprobado un real decreto-ley que revaloriza más de 12 millones de pensiones para 2025. La subida general será del 2,8%, pero las pensiones mínimas contributivas lo harán alrededor de un 6%, y las no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital un 9%. El incremento será efectivo desde el 1 de enero. La pensión mínima de jubilación para hogares unipersonales se fija en 12.241,6 euros anuales, frente a los 11.552,8 de 2024.
Qué sube y cuánto: los números del decreto
El real decreto-ley formaliza la revalorización de las pensiones del sistema de la Seguridad Social, de Clases Pasivas del Estado y de otras prestaciones públicas. La subida general es del 2,8%, pero el Gobierno ha querido que las prestaciones más bajas ganen poder adquisitivo. Las pensiones mínimas contributivas suben alrededor de un 6%, y las no contributivas (asistenciales) y el Ingreso Mínimo Vital un 9%. Dentro de las mínimas, hay excepciones: las pensiones con cónyuge a cargo y las de viudedad con cargas familiares aumentan un 9,1%. Las pensiones SOVI se revalorizan un 6%, hasta los 560 euros mensuales en las no concurrentes y 543,60 en las concurrentes. El complemento para la reducción de la brecha de género sube un 8,1% y alcanza los 35,9 euros al mes por hijo.
Cotizaciones: cuota de solidaridad y MEI
El decreto incluye cambios en las cotizaciones aprobados en las reformas de pensiones. A partir de enero de 2025 se empieza a cobrar la cuota de solidaridad, un tipo que se aplica a la parte de salario que exceda la base máxima: 0,92% para los salarios más cercanos a la base máxima, 1% para el tramo intermedio y 1,17% para los sueldos mayores. Además, el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) sube un 0,8%, del que 0,67% corre a cargo de la empresa y 0,13% del trabajador. La base máxima de cotización sube previsiblemente un 4% en 2025, hasta rozar los 5.000 euros mensuales (60.000 anuales). La pensión máxima contributiva queda fijada en 3.267,60 euros al mes en 14 pagas.
El malestar de quien cotiza: «todo son ajustes»
La medida ha generado un intenso malestar entre quienes cotizan. Una parte de los participantes sostiene que las subidas de las prestaciones no contributivas y del IMV desincentivan el trabajo. Se argumenta que un perceptor de prestaciones puede cobrar 560 euros, mientras un trabajador a jornada reducida cobra 519 euros netos por 20 horas o 648 por 25 horas, y que el SEPE cotiza por él sobre una base del 125% del SMI, lo que le garantiza una pensión de jubilación más alta que la de quien ha trabajado. Otros señalan que las pensiones mínimas han crecido un 35% más que las máximas en términos relativos, lo que consideran una burrada. Y hay quien denuncia que el mercado privado sufre congelaciones salariales mientras las prestaciones suben.
El sistema, bajo sospecha
El debate deriva hacia la sostenibilidad del sistema. Se afirma que el sistema va a explotar y que llegará el último copo de nieve que forme la avalancha. Se compara la situación con la Argentina peronista y se critica que se explote a asalariados y autónomos para mantener a perceptores de prestaciones. También se apunta a que el IMV sube un 9% mientras el SMI lo hará un 4%, lo que en la práctica iguala ambas cuantías. Algunos defienden que el dinero público no es de nadie y que las subidas son bienvenidas para los más desprotegidos. La discusión se cierra con una pregunta abierta: ¿qué hará que la gente se plante?
Datos clave
- Subida general de pensiones: 2,8%
- Pensiones mínimas contributivas: alrededor del 6%
- Pensiones no contributivas e IMV: 9%
- Pensión mínima de jubilación unipersonal: 12.241,6 euros anuales
- Cuota de solidaridad: 0,92%, 1% y 1,17% según tramo
- MEI: 0,8% (0,67% empresa, 0,13% trabajador)
- Base máxima de cotización: rozará los 5.000 euros mensuales
- Pensión máxima contributiva: 3.267,60 euros al mes en 14 pagas