Ceuta y Cruz Roja: la polémica de las dietas que nadie detalla
La presencia de los equipos de Cruz Roja en Ceuta ha vuelto a abrir un frente económico: cuánto cobra el personal desplegado por día y con qué dinero se financia. La pregunta no es menor, porque en torno a esa cifra se ha construido una acusación de blanqueamiento de la llegada de migrantes que, de momento, se sostiene más sobre la sospecha que sobre las facturas.
La pregunta incómoda: cuánto cuesta cada jornada
Ninguna de las voces que cuestionan la operación aporta una cifra concreta de dietas, convenios o partidas presupuestarias. El terreno está abonado para la especulación: se habla de pagos generosos, de falta de control y de un supuesto secretismo en la contabilidad de la organización. Cruz Roja, por su parte, no ha publicado un desglose que despeje la duda.
La discusión se enreda además con críticas a la OMS y a la vacunación contra la covid, una deriva que no aporta un solo dato útil sobre el coste real de la operación. En paralelo, el responsable local del PSOE Melchor León ha pedido medidas contra los robos y las violaciones, un recordatorio de que la seguridad también forma parte de la conversación pública.
El boquete de la transparencia
Hay quien sostiene que la acción humanitaria es legítima y que el problema es su falta de explicación pública. Otros van más allá y piden que no se destine ni un céntimo a una organización que no rinde cuentas. Lo llamativo del caso es que ninguna de las dos partes ha mostrado un solo documento.
El resultado es un vacío: sin datos oficiales, la sospecha se convierte en el único dato. Y eso, en materia de dinero público, es un problema en sí mismo.