Lamine Yamal, ¿creación demoníaca? El bulo que divide a las redes
¿Puede un futbolista de 16 años ser fruto de un pacto diabólico? Un predicador hispanoamericano ha asegurado que Lamine Yamal es una “creación demoníaca”. La afirmación, difundida en redes sociales, ha generado una ola de reacciones que van del escepticismo al humor más corrosivo. Nadie, eso sí, ha aportado pruebas.
El predicador, cuya identidad se ha propagado junto a la acusación, vinculó el origen del jugador del Barcelona y la selección española con supuestos símbolos satánicos. No hay que rascar mucho para encontrar tatuajes o gestos que, según la teoría, demostrarían la influencia maligna. Sin embargo, ningún vídeo, ninguna foto ni documento ha respaldado la tesis. La solicitud de “pruebas” se ha repetido hasta la saciedad.
El debate, más allá del absurdo, revela cómo ciertas corrientes interpretan el éxito deportivo a través de lentes conspirativas o religiosas. No es la primera vez que un futbolista es acusado de algo similar; la diferencia es que ahora, con las redes, la difusión es instantánea. La mayoría responde con chistes sobre su apariencia o con referencias a lo rocambolesco del argumento.
Al final, la única certeza es que el jugador sigue acumulando goles mientras los predicadores acumulan clics. El diablo, si existe, debe estar confuso: no sabe si llevarse el crédito de sus regates o la culpa de sus peinados.