Ultraizquierda en Ceuta: un detenido y cargas en el puerto
¿Por qué la izquierda radical se moviliza en Ceuta y la derecha no? La pregunta recorre estos días la ciudad autónoma, después de que, según los mensajes que circulan en el hilo, activistas de la ultraizquierda hayan viajado hasta allí invocando «la violencia sin precedentes contra las personas refugiadas», expresión que aparece en esos mensajes. En paralelo, representantes de Núcleo Nacional fueron expulsados del puerto nada más pisarlo, según el relato que circula sobre lo ocurrido. La asimetría entre ambos episodios es el corazón del asunto.
¿Qué ha pasado en Ceuta con la llegada de la izquierda radical?
El desplazamiento de grupos de izquierda radical a Ceuta se produjo al calor de una convocatoria que apela a la situación de las personas migrantes en la ciudad. El contraste con lo sucedido poco antes es lo que ha encendido a buena parte de la población local: a los de Núcleo Nacional se les impidió estar en el puerto, mientras que a los recién llegados no se les ha apartado del mismo espacio.
Hay quien sostiene que esa diferencia no es casual y responde a una tolerancia selectiva hacia determinados colectivos. En contra pesa el argumento de que la Policía tiene el deber de garantizar la libre circulación y el derecho de reunión, sea quien sea el convocante. Los dos razonamientos conviven en la calle y ninguno se ha cerrado.
Cargas policiales y un detenido en el puerto
El momento más tenso llegó con la convocatoria de las 18:45 en el puerto, lanzada en el hilo para intentar expulsar a los activistas. El resultado, según los datos que se manejan: altercados, un detenido y cargas policiales que, de acuerdo con los vídeos que circulan, se dirigieron contra los ceutíes concentrados allí y no contra los visitantes. Un clip acumula 22.000 reproducciones y 938 reacciones; otro, sobre las detenciones, 6.900 reproducciones y 120 reacciones. Cifras modestas en términos de audiencia nacional, pero relevantes para medir el enfado local.
¿Por qué se dice que la izquierda se moviliza y la derecha no?
Una parte del análisis sostiene que la capacidad de movilización de la izquierda radical se explica por su dependencia de estructuras subvencionadas: sindicatos, ONG y organizaciones que viven del erario público, según esta lectura, tendrían personal liberado para acudir donde se les convoque, mientras que el votante de derechas estaría trabajando. Otra corriente rechaza de plano que esto sea «izquierda»: recuerda que la tradición marxista nunca defendió las fronteras abiertas. Y una tercera, más escéptica, sostiene que aquí nadie se mueve gratis y que tanto un bando como el otro responden a intereses económicos que no aparecen en los carteles.
Con estos mimbres, la pregunta de si la derecha es capaz de movilizarse así tiene una respuesta incómoda para todos: la única cifra verdaderamente firme de toda la jornada es un detenido.