La explosión de la última refinería en Siberia deja colas de 5 km y gasolina a 5 euros el litro
El pasado 1 de enero, una explosión destruyó la última gran refinería de Siberia, según informaciones de la zona. El impacto ha sido inmediato: el combustible se raciona a 20 litros por vehículo y su precio alcanza los 5 euros el litro, mientras las colas se extienden hasta 5 kilómetros en las estaciones de servicio. Algunos conductores ya no pueden permitirse llenar el depósito.
El precio del combustible se dispara en plena escalada bélica
El contexto de la III Guerra Mundial ha agravado la situación. La refinería, que suministraba a gran parte del este de Rusia, era clave para la logística militar y civil. Su destrucción deja a la región sin capacidad de refino, y las importaciones no llegan por el bloqueo. Mientras, desde los foros se acusa al gobierno de minimizar el desastre: “los rusos no se han enterado todavía”, ironizan, señalando la desconexión entre el relato oficial y la realidad de las gasolineras.
Escasez y racionamiento: 20 litros a 5 euros
Las imágenes que llegan muestran largas filas de coches y carteles de “sin combustible”. El racionamiento a 20 litros y el precio de 5 euros por litro suponen un golpe durísimo para una población que ya sufría inflación y sanciones. Algunas voces apuntan a que la explosión no fue accidental, sino un sabotaje en el marco del conflicto. No hay confirmación oficial, pero la tensión es máxima.
El análisis se atasca en el mismo punto: mientras unos ven el colapso energético de Rusia, otros lo consideran una exageración interesada. Lo cierto es que, sobre el terreno, el combustible escasea y los precios se han multiplicado.