Reserva militar: 4.000 efectivos, pero hacen falta 40.000
España presume de Fuerzas Armadas modernas, pero su reserva voluntaria es de juguete: 4.000 integrantes frente a los 40.000 que necesitaría para igualar la proporción de la Guardia Nacional de EE.UU., que supone un tercio del ejército regular. No es una anécdota, es la prueba de que la RESVOL es un cuerpo de especialistas, no una reserva.
Una reserva sin tropa
La RESVOL funciona como los antiguos militares de complemento: oficiales y suboficiales de ingeniería o medicina, sin plazas de tropa ni cuerpo general. Una reserva de verdad tiene que replicar la estructura del ejército regular, con una base de soldados rasos y un entrenamiento básico de uno o dos meses. Sin eso, no hay capacidad de movilización.
La barrera de los 29 años
El límite de edad remata el dislate: con 29 años ya se es viejo para la reserva, mientras EE.UU. admite hasta los 40. La norma, pensada para una España joven de hace 20 años, excluye justo al perfil que daría volumen: parados y trabajadores no cualificados con vocación militar, a menudo en mejor forma que muchos militares regulares, cuya edad media ronda los 40. Hay quien sostiene que la tropa es la base de todo ejército y quien la ve como mano de obra barata para la oficialidad. Pero sin esa masa, la reserva no sirve para lo que dice servir. Cuando llegue el momento, habrá 4.000 ingenieros con buen currículum. ¿Y el resto? Nadie parece habérselo preguntado.