The Circle: 14 cócteles de poetisas malditas en Barcelona
En junio del año pasado abrió en Barcelona un speakeasy con biblioteca antigua, sillones de piel y vitrina de destilados premium. Hasta aquí, nada nuevo. Lo singular es que al frente están tres mujeres —Raiza Carrera como asesora estratégica, Génesis Gelvez como bar manager y Vitória Leandro como bartender— y que su carta de 14 cócteles se inspira en poetisas que, según el propio proyecto, quedaron fuera del canon o fueron leídas desde el prejuicio: Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni, Blanca Varela o Idea Vilariño. El local se llama The Circle, forma parte de BN Grup, la empresa catalana de restauración y eventos liderada por Adrià Bonell, y se presenta como la primera coctelería de España íntegramente liderada por mujeres.
Qué es The Circle y quién está detrás
El proyecto nace, según su promotor, como una crítica a la coctelería clásica de hotel, un espacio que históricamente ha estado liderado y consumido mayoritariamente por hombres y que, a su juicio, necesitaba evolucionar. No se trata, insiste, de un recurso estético: la idea es demostrar que la coctelería puede adoptar otras miradas. El local mantiene la estética del speakeasy —luz tenue, vajilla vintage, biblioteca— pero con un equipo de mujeres al mando, algo que Gelvez resume como un bar inclusivo y abierto a todo el público donde el cliente percibe la misma elegancia.
La trayectoria del equipo no es improvisada. Gelvez, venezolana de nacimiento, acumula más de diez años de oficio y en 2010 se convirtió en la primera mujer en ganar una competición internacional representando a Colombia. Carrera, consultora de marcas y creadora de Agite Club, ha trabajado en los últimos tres años en más de 60 países y 120 ciudades, y en este proyecto se ha encargado de entrenar al equipo, desarrollar la carta y buscar el hilo conductor entre menú y concepto.
Los 14 cócteles y el poema escondido en la carta
La carta se compone de 14 referencias con nombres como El último relámpago —el más vendido, a base de vodka, cordial de shisho y kiwi, sake, absenta y ládano—, Labios de Granada —ginebra, sherbet de frambuesa y pomelo, pistacho y zumo de limón— o Corazón Elixiado —whisky japonés, vermú, café y solución salina—. Cada uno va acompañado de un verso escrito por la propia Carrera que, leído junto al resto, compone un poema final. La oferta se completa con una selección de whiskys y destilados premium y una carta de snacks.
Según Gelvez, la acogida del concepto está siendo positiva desde la apertura: a la gente le sorprende, le agrada y le llama la atención. La propia Carrera admite que no debería ser noticia que un bar esté liderado por mujeres, pero concede que en la simbología actual un modelo así significa representación, diversidad y ampliación de referentes. Y eso, en hostelería, no es un detalle menor.
El precio, el escepticismo y la sombra de las subvenciones
Ahí se acaba el consenso. Buena parte de las reacciones que ha generado el proyecto apuntan a la viabilidad económica del formato. Hay quien calcula que un cóctel puede salir por 15, 16 o incluso 18 euros y augura un cierre en menos de un año. La crítica más repetida no es al producto sino al envoltorio: se sostiene que el reclamo feminista funciona como marketing y que el público dispuesto a pagar esas cifras por una foto es limitado. Otros apuntan directamente a la estructura de costes, con una asesora estratégica en nómina para un negocio de barra.
El otro frente es el de la financiación pública. Una parte del análisis da por hecho que este tipo de locales opera con subvenciones del Ministerio de Cultura o del Instituto de la Mujer, aunque el material disponible no aporta ninguna cifra ni confirmación al respecto. La sospecha circula como argumento, no como dato.
Lo que el relato oficial no mide
El artículo original reconoce un vacío llamativo: no existen estudios que avalen cuántas coctelerías de España están lideradas por mujeres. La visibilidad se convierte así en dato necesario por defecto. España ha construido parte de su identidad alrededor de los bares y vive una edad de oro de la coctelería, pero sin cifras desagregadas por género cualquier afirmación sobre el sector se mueve en el terreno de la impresión.
Queda por ver si The Circle se consolida como referente o engrosa la lista de aperturas que no llegan al segundo ejercicio. La única cifra firme, de momento, es la de los 14 cócteles. El resto es poesía.