Palma: protesta pacífica antiturismo acaba con cargas policiales y pelotas de goma
Mallorca vive un nuevo episodio de tensión social. Una manifestación pacífica contra el turismo masivo en Palma fue disuelta con pelotas de goma y cargas policiales, según testigos. Los asistentes denuncian que la policía tenía «orden de reventarla». El incidente reabre el debate sobre la sostenibilidad del modelo económico balear, donde el sector turístico genera el 45% del PIB pero también saturación y malestar.
La saturación es brutal: la ratio alcanza los 18 turistas por habitante en temporada alta, según cifras manejadas en el debate. Frente a esto, algunos acusan al «régimen del 78» de basar su economía en la especulación y el rentismo. Sin embargo, hay quien señala la hipocresía: los españoles son los segundos que más viajan del mundo, solo por detrás de EE.UU.
Españoles: campeones del turismo... y de las quejas
El INE acaba de publicar la encuesta Familitur: en la primera mitad de 2025, los españoles realizaron 46,4 millones de viajes, un 2,9% más que el año anterior, y gastaron 15.202 millones de euros (+9,7%). Los viajes al extranjero crecieron un 11,8% y su gasto un 14,3%. Es decir, mientras unos protestan contra los turistas, otros se van de vacaciones masivamente. Los datos reflejan una sociedad que demanda movilidad global, pero rechaza a los visitantes cuando tocan su territorio.
La paradoja es evidente: ¿cómo encajar la crítica al turismo con el hecho de que los propios españoles son voraces viajeros? El debate no tiene respuesta fácil. Lo que sí queda claro es que la protesta de Palma no es un incidente aislado: es el síntoma de un modelo que genera riqueza pero también fractura social. Y la policía, en medio, pagando el pato.