La regularización que Sánchez justificó con los que ya estaban: 400.000 llegaron después
La Policía Nacional calcula que de los 1,3 millones de solicitudes de regularización extraordinaria, unas 400.000 corresponden a migrantes que no residían en España antes del 31 de diciembre de 2025, la fecha de corte fijada por el Gobierno. El dato, que adelanta El Español a partir de fuentes policiales, desmonta el argumento central de Moncloa: que todos los solicitantes llevaban tiempo en el país y que el volumen de peticiones demostraba la necesidad de la medida.
El agujero de 400.000 personas
El cálculo policial señala que casi un tercio de las solicitudes proceden de personas que entraron en España después del corte legal. El Gobierno, que inicialmente estimó 500.000 regularizaciones, ahora reconoce que ya barajaba la cifra de un millón. Pero la discrepancia policial añade otra capa: si esos 400.000 no estaban, la regularización no solo ha legalizado a quienes ya vivían aquí, sino que ha abierto la puerta a quienes entraron sobre la marcha.
Un proceso que no resuelve el problema
La corriente de análisis más crítica sostiene que la regularización no ha solucionado la situación de los migrantes en España, sino que ha incentivado nuevas llegadas. Argumentan que el sistema de solicitud, con exigencias documentales laxas, permite presentar pruebas fácilmente trucables. Otros señalan que el gobierno debería haber priorizado la expulsión de quienes no cumplían los requisitos. Mientras, la cifra de 400.000 se cierne como el dato que descoloca al relato oficial: no todos los que pidieron papeles estaban aquí; muchos llegaron a tiempo de colarse.