Disparan a una abogada en El Ejido: la Policía busca a un magrebí en situación irregular
¿Qué se sabe del ataque que ha conmocionado a la comunidad jurídica de Almería? El pasado miércoles, una abogada de 28 años recibió un disparo en plena calle en El Ejido, apenas unos minutos después de abandonar un juicio. Lo que inicialmente se atribuyó a una escopeta de balines ha resultado ser un arma de fuego del calibre .32, según fuentes policiales. La víctima permanece ingresada en la UCI del Hospital Universitario Poniente.
Las fuerzas de seguridad buscan a un sospechoso de origen magrebí en situación irregular, un detalle que ha reabierto el debate sobre la seguridad en la zona. La abogacía, cada vez más expuesta a agresiones, reclama medidas de protección similares a las de otras autoridades públicas.
Un ataque que no fue balines
La investigación ha dado un giro al confirmarse que el proyectil pertenece a un arma corta del calibre .32, lo que eleva la gravedad del suceso. La letrada, especializada en derecho penal, había salido de una vista oral cuando un individuo le disparó a quemarropa. Los servicios sanitarios la estabilizaron y la trasladaron de urgencia. La Policía Nacional mantiene un dispositivo de búsqueda activo.
La abogacía, una profesión de alto riesgo
El sindicato CSIF ha recordado que los letrados sufren agresiones con frecuencia y reclaman ser considerados autoridad pública para disponer de más recursos. "Deberían dotarnos de protección como a jueces, fiscales o médicos", sostienen desde el colectivo. El caso de El Ejido es un ejemplo extremo, pero no aislado: según datos del Consejo General de la Abogacía, las agresiones a abogados aumentaron un 20% en los últimos dos años.
Un sospechoso que alimenta la polarización
La búsqueda del presunto agresor, descrito como magrebí y en situación irregular, ha generado reacciones encontradas. Mientras unos señalan la necesidad de control migratorio, otros advierten contra la estigmatización. Lo cierto es que el caso pone sobre la mesa la inseguridad en determinados entornos judiciales, más allá del perfil del sospechoso. La abogada sigue en la UCI y su pronóstico es reservado.
Con estos ingredientes, el suceso de El Ejido no solo es un ataque contra una profesional, sino un reflejo de las tensiones que atraviesan la seguridad ciudadana y el debate migratorio. Las encuestas, si las hubiera, reflejarían una fractura difícil de cerrar.