La «gastronomía francesa» aterriza en España con los tacos
El fenómeno culinario que arrasa en Francia desde hace una década ha cruzado los Pirineos. Granollers, en el área metropolitana de Barcelona, parece ser el primer punto del mapa español donde la llamada «nueva gastronomía francesa» –léase los tacos, esa mezcla de torta, carne y salsa que copa las ciudades galas– ha fijado su bandera. La conversación pública, al menos, ya habla de ello.
Detrás del furor hay un modelo de negocio que los analistas siguen con atención: franquicias de bajo coste, rápidas y pensadas para el público joven. Su llegada a España no sorprende; el mercado de comida rápida es de los más competitivos de Europa. La incógnita es si el «taco francés» se convertirá en un segmento consolidado o en una moda pasajera.
El contexto urbano ya cuenta con una oferta étnica notable. En Barcelona, por ejemplo, los listados de TripAdvisor reflejan una nutrida presencia de restaurantes africanos, lo que indica que el paladar local no es ajeno a sabores foráneos. La diferencia está en la escala: estas cadenas llegan con capital, estrategia de marketing y estandarización.
De momento, las expectativas son tan altas como inciertos los números. Nadie sabe si los tacos franceses repetirán el éxito de su tierra natal o quedarán como una anécdota. Lo que está claro es que el mapa gastronómico de España ya no tiene fronteras.