Por qué la mayoría de extracciones de muelas del juicio son innecesarias (y cómo evitarlo)
Las muelas del juicio, o terceros molares, son los dientes que más fuerza pueden ejercer en la dentición humana. Lejos de ser vestigios evolutivos, están presentes en la mayoría de mamíferos placentarios y cumplen una función masticatoria relevante. Sin embargo, una parte importante de las extracciones que se realizan cada año en España carecen de justificación clínica, según coinciden numerosos análisis y evidencias científicas. La razón: un modelo de negocio que prima la intervención sobre la conservación.
El mito de la muela vestigial
La idea de que los terceros molares son un resto del pasado que tiende a desaparecer es falsa. Aunque algunas personas no los desarrollan (agenesia), la mayoría de la población los tiene, y su ausencia no es señal de evolución, sino de variación genética. Tampoco es cierto que tuerzan los dientes: los movimientos dentales tras una ortodoncia suelen deberse a la falta de retención, no a la presión de las muelas del juicio. Los estudios no apoyan la extracción preventiva como método para evitar apiñamiento.
Extraer por sistema vs. extraer por necesidad
La corriente mayoritaria entre los pacientes que han investigado el tema sostiene que las muelas del juicio deben mantenerse mientras no causen problemas. Dolor, infecciones recurrentes, caries avanzadas o quistes (como el quiste dentígero, una complicación poco frecuente) son indicaciones claras. Pero la extracción profiláctica —por si acaso— ha sido puesta en cuestión por la literatura científica, que señala que los riesgos de la cirugía (infección, daño nervioso, alveolitis) superan a los beneficios en dientes asintomáticos.
El negocio de los sacamuelas
La odontología es un negocio, y los incentivos económicos inclinan la balanza hacia la intervención. Un dentista que cobra por extracción tiene poco interés en recomendar esperar y vigilar. Esta dinámica no es exclusiva de las muelas del juicio: ocurre con las amígdalas, el apéndice y las cesáreas. La pregunta que debería hacerse el paciente es si la recomendación responde a su salud o a la cuenta de resultados de la clínica.
Qué hacer ante la recomendación de extraer
Antes de aceptar una extracción, conviene pedir una segunda opinión, preferiblemente en un servicio público o universitario. La experiencia de quien ha mantenido sus cuatro muelas durante décadas sin problemas demuestra que no siempre hay que operar. Las revisiones periódicas permiten detectar a tiempo cualquier complicación, y a largo plazo resultan más baratas que una cirugía innecesaria.
Este artículo es meramente informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Consulte a su dentista de confianza para una valoración personalizada.
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