La lista de la vergüenza: los eurodiputados que dijeron sí al espionaje de Bruselas
Por tercera vez en menos de un año, el Parlamento Europeo ha votado una propuesta que permitiría a Bruselas acceder a los mensajes privados de los ciudadanos en redes sociales. Y por tercera vez, los grandes partidos españoles han vuelto a dar su visto bueno. Según los registros de la votación, PP, PSOE, Junts y PNV apoyaron la medida en bloque, sin fisuras. Ni un solo diputado de estas formaciones se desmarcó.
El mecanismo, presentado como una herramienta contra la desinformación, permitiría a las autoridades escanear comunicaciones privadas sin orden judicial previa. Los críticos lo consideran una puerta trasera al control de la población, un paso más hacia el Estado vigilante. Pero en el hemiciclo europeo, la disciplina de partido pesó más que las libertades individuales.
La votación que no necesita nombres
No hacen falta listas individuales cuando la unanimidad es tan absoluta. Todos los eurodiputados del PP y del PSOE votaron a favor. También lo hicieron los de Junts y PNV. Nadie rompió la disciplina. La tercera votación en un año sugiere que no fue un error ni un descuido: es una línea política deliberada. El argumento de que "nada votado es antidemocrático" choca con la realidad de que la medida fue aprobada en tres ocasiones distintas, como si la insistencia pudiera convertir el control en algo normal.
¿Y la oposición?
Fuera del bloque gubernamental, las formaciones que se opusieron fueron las mismas de siempre: Vox, Podemos, y algunos eurodiputados de partidos regionales minoritarios. Pero su resistencia no fue suficiente para frenar la mayoría. La pregunta que queda en el aire es cómo partidos que se presentan como defensores de la libertad individual en España terminan votando medidas que la restringen a nivel europeo.
El dato que descoloca: la propuesta ya acumula tres aprobaciones consecutivas. La tercera vez fue la vencida para los defensores del control, pero no para los que aún creen que los mensajes privados deben seguir siéndolo.