La izquierda contesta con otra protesta a la marcha por Ceuta
Las calles de Madrid volverán a ser escenario de un pulso civil. Sectores de la izquierda han citado a sus bases para una manifestación “contra el racismo” en la misma fecha y hora que la marcha de apoyo a los ceutíes. No es una coincidencia: la contramanifestación se instalará a unos 450 metros de la protesta en Puerta del Sol.
El choque de calendario ha reactivado sospechas de orquestación: hay quien apunta a que los subdelegados del Gobierno, en todas las ciudades, se cuidarán de que las convocatorias coincidan para testar las fuerzas. Ya hay precedentes: la movilización de Torrepacheco y, durante la DANA, una marcha en apoyo a los acusados de saqueo bajo el lema “contra los bulos racistas”.
Hay otra lectura, más incómoda, que asoma en la discusión. El cartel de “unidad de clase” de la contramanifestación choca con la realidad: los grandes empresarios que defienden la inmigración no viven en los barrios que sufren la presión migratoria. La mano de obra barata la disfruta quien puede pagar una empleada doméstica; la competencia laboral y la degradación de los servicios, quien no.
La coincidencia de fechas garantiza la estampa del país partido. Pero la pregunta que el calendario no resuelve es cómo se distribuyen los costes y los beneficios de la inmigración. Ahí, el análisis se atasca.