Pablo Ganyo
Madmaxista
'Goucho' fue un editor de una revista en Barcelona, a lo mejor @Cormac lo conoce.
Pues bueno, es, digamos, un amigo de la familia. A mi me regaló un barco de esos que vienen metidos en una botella, de regalo de comunión y además una armónica, pero lo más importante: su amistad.
Ya cuando me acercaba a la pubertad, Goucho me regalaba calendarios con fotos de señoritas en paños menores, me llevaba a las cafeterías de la ciudad con las camareras más apretadas para verlas las cachas y consejos segarro varios.
Goucho tuvo varios descendientes con distintas mujeres en una época donde eso no era prohibido pero si algo escandaloso.
Cuando acabé secundaria le perdí la pista, ya que iba en silla de ruedas y era totalmente dependiente de la familia... Hasta que en enero de este año nos notificaron que tuvo que ser ingresado
Conocía su condición desde hace meses e iba a visitarlo muy regularmente, yo soy de Asturias y él está en Cataluña, además por temas de trabajo me lo ponía todavía peor.
Pues bien, a mi me afectó muy negativamente eso, de ver a un yayo alegre, con salud a pesar de su edad (y vicios) a verlo en una cama de un hospital, con los ojos rojos, tal vez pesando no más de 40 kilos y respirador.
Un día que vine él estaba fatal, no distinguía la realidad de la ficción y según me dijo una de las enfermeras de la ss, llevaba semanas a base de lavados de estómago y comidas licuadas.
Se me permitió unos minutos para hablar con él. Yo estaba con lágrimas en los ojos, pero me pudo reconocer, lo que me alegró un poco en ese momento. Él dijo "descendiente, ven, acércate" Acerqué mi cara a la suya y me dijo "Sabes lo mucho que a mi me gusta el orujo, no me gustaría irme de este mundo sin darle un último sorbo. Hazme el favor y tráeme aunque sea para mojarme los labios"
Cualquier persona ( O no) habría seguido estrictamente el código sarracena de las enfermeras y no traería nada que pudiese alterar la condición de salud del paciente. Pero yo veía encima de esa cama de hospital, a un hombre que aunque le diesen los mejores tratamientos posibles de todo el mundo, no tendría más de otros 6 meses de vida y encima en una triste armonía, que chequeando su historial conocido ( y sin haceros de menos) se mea en cualquier anécdota contada por foreros en internet a lo largo de las décadas.
Por lo que, sin contarme un poco, pisoteé varias calles hasta hallar una tienda gourmet y le compré (para no llamar la atención) una botella de 5 cl de aguardiente de la marca Panizo. Tras esto se despidió con un "Dios te salve" y me tuve que ir.
Si os cuento la historia ahora, y no en verano, es porque uno de sus familiares fue de ruta y ya que mi pueblo pillaba de camino decidió pasarse por aquí a hablarme de su abuelo. Goucho esto, goucho aquello....
Pues que hace una semana mismo, el mundo se despidió de Goucho. Al enterarme se me vinieron flashbacks de todas esas tardes que pasé con goucho . Y puedo deciros que, Goucho, cuando tenía 60 años coqueteó con mi progenitora cuando tenía 20 y con mi tía con 30 (siendo esta su nuera) También con varias "chicas" del pueblo aún teniendo él bastantes años. Y sus novios bien que ponían cara de cabreo cuando pasaban por allí, jeje.
La conclusión que saco de todo esto es que cuidéis a vuestros mayores, aunque en el fondo ellos os caigan mal; tuvieron que pringar con vosotros de crios, en tiempos donde abandonar a un crío con su progenitora no era delito.
Pues bueno, es, digamos, un amigo de la familia. A mi me regaló un barco de esos que vienen metidos en una botella, de regalo de comunión y además una armónica, pero lo más importante: su amistad.
Ya cuando me acercaba a la pubertad, Goucho me regalaba calendarios con fotos de señoritas en paños menores, me llevaba a las cafeterías de la ciudad con las camareras más apretadas para verlas las cachas y consejos segarro varios.
Goucho tuvo varios descendientes con distintas mujeres en una época donde eso no era prohibido pero si algo escandaloso.
Cuando acabé secundaria le perdí la pista, ya que iba en silla de ruedas y era totalmente dependiente de la familia... Hasta que en enero de este año nos notificaron que tuvo que ser ingresado
Conocía su condición desde hace meses e iba a visitarlo muy regularmente, yo soy de Asturias y él está en Cataluña, además por temas de trabajo me lo ponía todavía peor.
Pues bien, a mi me afectó muy negativamente eso, de ver a un yayo alegre, con salud a pesar de su edad (y vicios) a verlo en una cama de un hospital, con los ojos rojos, tal vez pesando no más de 40 kilos y respirador.
Un día que vine él estaba fatal, no distinguía la realidad de la ficción y según me dijo una de las enfermeras de la ss, llevaba semanas a base de lavados de estómago y comidas licuadas.
Se me permitió unos minutos para hablar con él. Yo estaba con lágrimas en los ojos, pero me pudo reconocer, lo que me alegró un poco en ese momento. Él dijo "descendiente, ven, acércate" Acerqué mi cara a la suya y me dijo "Sabes lo mucho que a mi me gusta el orujo, no me gustaría irme de este mundo sin darle un último sorbo. Hazme el favor y tráeme aunque sea para mojarme los labios"
Cualquier persona ( O no) habría seguido estrictamente el código sarracena de las enfermeras y no traería nada que pudiese alterar la condición de salud del paciente. Pero yo veía encima de esa cama de hospital, a un hombre que aunque le diesen los mejores tratamientos posibles de todo el mundo, no tendría más de otros 6 meses de vida y encima en una triste armonía, que chequeando su historial conocido ( y sin haceros de menos) se mea en cualquier anécdota contada por foreros en internet a lo largo de las décadas.
Por lo que, sin contarme un poco, pisoteé varias calles hasta hallar una tienda gourmet y le compré (para no llamar la atención) una botella de 5 cl de aguardiente de la marca Panizo. Tras esto se despidió con un "Dios te salve" y me tuve que ir.
Si os cuento la historia ahora, y no en verano, es porque uno de sus familiares fue de ruta y ya que mi pueblo pillaba de camino decidió pasarse por aquí a hablarme de su abuelo. Goucho esto, goucho aquello....
Pues que hace una semana mismo, el mundo se despidió de Goucho. Al enterarme se me vinieron flashbacks de todas esas tardes que pasé con goucho . Y puedo deciros que, Goucho, cuando tenía 60 años coqueteó con mi progenitora cuando tenía 20 y con mi tía con 30 (siendo esta su nuera) También con varias "chicas" del pueblo aún teniendo él bastantes años. Y sus novios bien que ponían cara de cabreo cuando pasaban por allí, jeje.
La conclusión que saco de todo esto es que cuidéis a vuestros mayores, aunque en el fondo ellos os caigan mal; tuvieron que pringar con vosotros de crios, en tiempos donde abandonar a un crío con su progenitora no era delito.
