Guardia Civil acusa a conductor novel de suplantación tras un siniestro con fugado
La Guardia Civil ha abierto diligencias por suplantación de identidad contra un conductor de 22 años cuyo vehículo sufrió un siniestro. Según el relato que se desprende de la investigación, el joven habría intentado hacer pasar a un acompañante como el responsable del suceso. Pero el caso es más enrevesado de lo que parece: un tercer pasajero, el verdadero conductor, se habría fugado tras el accidente.
La investigación que no fue
El cuerpo no ha formulado acusación por simulación de delito, figura que penaliza el intento de engañar a la autoridad. ¿Omisión deliberada o simple dejadez? Los hechos apuntan a que la Benemérita ha preferido centrarse en el conductor novel y el copiloto que quedaron en el lugar, en lugar de buscar al fugado. Según testigos, este último había recibido un puñetazo y tenía problemas de visión, lo que pudo influir en el siniestro.
Un sistema con agujeros
La ausencia de un cargo por simulación permite especular: si la Guardia Civil reconociera que el conductor intentó engañar, tendría que admitir que su propia investigación inicial fue deficiente. El caso ilustra cómo la presión por cerrar expedientes deja rendijas por las que se cuelan las medias verdades.
Ahora el juez deberá decidir si archiva el caso. Mientras tanto, la credibilidad del sistema de seguridad vial en manos de la Benemérita queda, una vez más, en entredicho.