Generación Z: socialismo sí, capitalismo no, según el Cato Institute
La Generación Z, ese cohorte de entre 18 y 29 años que ha vivido la crisis de 2008, la pandemia y una precariedad estructural, ha emitido un veredicto inquietante para los defensores del modelo actual: prefiere el socialismo al capitalismo. Así lo refleja una encuesta nacional del Instituto Cato publicada el 4 de julio de 2026, en la que los jóvenes otorgan una valoración favorable al socialismo por encima del capitalismo, mientras que el comunismo casi empata con este último.
El sondeo revela una brecha generacional clara: a partir de los 30 años, la preferencia por el capitalismo se dispara y el socialismo pierde fuelle. Entre los 18-29 años, sin embargo, el capitalismo queda relegado a un tercer puesto mental, algo impensable hace dos décadas. ¿Qué ha cambiado? La precariedad laboral, el precio de la vivienda y la crisis climática han generado un caldo de cultivo donde el relato del «sistema que funciona» ya no cuela. Irónicamente, como apuntan algunas voces críticas, esta generación es «producto defectuoso del capitalismo»: criada en la abundancia material, pero también en la incertidumbre, idealiza sistemas que nunca ha conocido.
Las reacciones no se han hecho esperar. Mientras unos ven en estos datos una amenaza existencial, otros los interpretan como un simple arrebato juvenil que se corregirá con la edad. Sin embargo, la magnitud de la diferencia —y el hecho de que el comunismo casi iguale al capitalismo en prestigio— sugiere que algo se está moviendo en el subsuelo ideológico.
Con esta brecha, la pregunta que flota es si las preferencias juveniles se diluirán con la hipoteca y los hijos, o si estamos ante un cambio estructural de valores que transformará la política económica en las próximas décadas.