La gasolina vuelve al precio de antes de la rebaja: el ahorro que se esfumó
Los precios de los carburantes en España han recuperado el nivel previo a la bonificación de 20 céntimos por litro que el Gobierno aplicó hace meses. Con el gasoil en 1,82 euros el litro en estaciones de la antigua CEPSA, según datos recientes, el bolsillo de los conductores vuelve a notar el mismo mordisco que antes de la medida estrella de Moncloa. La comparativa internacional no consuela: en Basilea, el diésel ronda los 2,20 euros y la gasolina de 98 octanos alcanza los 2,40. Hace unos días, en Alemania se formaban colas ante una subida de 17 céntimos de golpe vinculada a un nuevo impuesto.
El debate sobre los impuestos y los márgenes
El recorte de 20 céntimos fue presentado como un alivio temporal, pero la realidad es que el precio final apenas se movió: la mayor parte del margen se lo lleva el Estado a través del IVA y el impuesto sobre hidrocarburos. Un análisis recurrente señala que si el Gobierno quiere que la gasolina baje de verdad, tiene margen para reducir la carga fiscal sin tocar el precio del crudo. Sin embargo, la respuesta oficial suele ser que el coste del petróleo y los márgenes de las petroleras son los culpables. La coincidencia de que el precio vuelva al punto de partida justo cuando expira la rebaja invita al escepticismo.
El ruido político y las teorías conspirativas
El debate callejero –y no tan callejero– se llena de referencias políticas: desde alusiones a la trama de hidrocarburos que involucra a personajes como Aldama, hasta menciones a los vínculos venezolanos con la administración Trump. Lo que está claro es que, más allá de las conspiraciones, el poder adquisitivo de los conductores sigue erosionándose. La gasolina se ha convertido en un termómetro de la inflación cotidiana y, por ahora, el mercurio no baja.
Con los diferenciales europeos tan dispares y un mismo mercado global, la sensación es que algo no encaja. Mientras el relato oficial insiste en factores externos, los ciudadanos ven cómo su factura mensual de combustible se acerca peligrosamente a la de hace un año, bonificación mediante. La pregunta que nadie responde del todo: si realmente bajaron los precios o solo se maquillaron unos meses.