Somos un pais lamentable.
En lugar de acuñar reales de a 8 y otras monedas gloriosas de oro y plata que los coleccionistas de todo el mundo comprarían gustosos, llenando las arcas publicas y ganando prestigio nacional, nos dedicamos a sacar estas fruta guano plandemicas y cursis.
Dejamos en el olvido y la ignominia nuestro glorioso pasado imperial, y abrazamos el posmodernismo cursi.
Así nos va.
En lugar de acuñar reales de a 8 y otras monedas gloriosas de oro y plata que los coleccionistas de todo el mundo comprarían gustosos, llenando las arcas publicas y ganando prestigio nacional, nos dedicamos a sacar estas fruta guano plandemicas y cursis.
Dejamos en el olvido y la ignominia nuestro glorioso pasado imperial, y abrazamos el posmodernismo cursi.
Así nos va.