La Tagliatella pierde 17,3 millones: ¿culpa de Irán o de un modelo agotado?
La cadena de restaurantes italianos La Tagliatella, propiedad del grupo Amrest, ha registrado unas pérdidas netas de 17,3 millones de euros en el primer trimestre de su ejercicio fiscal. La cifra supone un incremento del 75% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras los ingresos cayeron un 5%, hasta 588,7 millones. La compañía atribuye el desplome a un "marcado deterioro de la confianza del consumidor" vinculado al conflicto en Irán. Pero el análisis de los datos y las dinámicas del sector sugiere una explicación menos diplomática.
El negocio de la pasta: márgenes brutales, pero estructura costosa
La pasta y la pizza son ingredientes baratos, con márgenes teóricamente elevados. Sin embargo, los costes fijos de la hostelería se han disparado. Según estimaciones del sector, un camarero a tiempo completo cuesta al empresario entre 26.000 y 30.000 euros anuales, entre salario, seguridad social y cargas burocráticas. A eso se suman los costes de alquiler de locales en centros comerciales, la energía y los alimentos congelados de quinta gama que utiliza la cadena. El resultado es que un plato de pasta que cuesta 3 euros en casa se vende a 15-30 euros en el restaurante, pero la rentabilidad se esfuma entre nóminas, impuestos y bajas laborales.
¿Crisis de Irán o crisis de precios?
La explicación oficial —el conflicto en Irán— ha sido recibida con escepticismo generalizado. En el análisis del sector se impone la tesis de que la demanda se ha contraído por un empobrecimiento acumulado de la clase media, con salarios congelados desde hace tres décadas, una moneda devaluada y una presión fiscal creciente. A esto se suma que el cliente ha dejado de percibir valor en la oferta: precios elevados, raciones menguantes y calidad en declive. "No hay pasta para pasta", resume una corriente de opinión que compara el coste de un menú en La Tagliatella (fácilmente 25-35 euros por cabeza) con el de un menú del día en un bar tradicional, más variado y económico.
El cliente ha cambiado: de la Tagliatella a la 'smash burger'
Mientras tanto, las tendencias de consumo apuntan a otros formatos: las hamburguesas 'smash', la comida rápida low-cost o los restaurantes de estrella Michelin (que no pueden dar abasto). La Tagliatella, anclada en un concepto de italiano 'fake' que fue moderno hace una década, pierde terreno. Que sus ventas caigan mientras el sector de la restauración en su conjunto crece un 50% desde 2019 sugiere que el problema es interno, no geopolítico.
La pregunta que queda en el aire es si la cadena podrá ajustar precios y costes a tiempo, o si la pérdida de cuota de mercado es estructural. El dato de que los ingresos bajan mientras las pérdidas se disparan apunta a que el margen se comprime por ambos lados. La guerra de Irán puede ser el detonante, pero la enfermedad viene de lejos.
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