Los 200 euros del limpiaparabrisas: la multa que la DGT no ha anunciado
Imagínese la escena: circula por una autovía, un pájaro le acierta en el parabrisas, pulsa el limpiaparabrisas y el chorro salpica al coche que viene detrás. Según una advertencia que corre desde agosto de 2026, ese gesto puede costarle 200 euros. La noticia suena a medida recaudatoria más de la Dirección General de Tráfico. Pero conviene leer la letra pequeña: no hay ninguna instrucción oficial de la DGT que sancione específicamente usar el lavaparabrisas.
La alarma nace de una cadena de artículos periodísticos de mediados de agosto de 2026. El primero localizado, publicado por El Debate el 16 de agosto, sostiene que los agentes «podrían llegar a sancionarnos» si el agua alcanza la luna del vehículo posterior y le resta visibilidad. No cita un artículo concreto del Reglamento General de Circulación ni un comunicado del organismo. En realidad, la sanción no existe por el gesto en sí, sino por la conducción negligente que supone salpicar a otro coche. La diferencia es clave: puede acabar en 200 euros, pero como infracción genérica, no como multa específica por usar el limpiaparabrisas.
Las multas reales que esconden el parabrisas
La polémica ha sacado a la luz sanciones que sí están en el Reglamento. Llevar las escobillas gastadas, esas que dejan la luna hecha un asco, cuesta 80 euros. Tampoco se puede circular sin líquido lavaparabrisas o con el sistema averiado: también es sancionable. Así que la próxima vez que un pájaro le acierte, lo caro no será el agua, sino la forma de echarla. Mientras, las carreteras siguen llenas de baches que no generan multas a quien las mantiene. Ahí queda eso.