recuerdo cuando me fui a comprar la cinta de devil came to me a la tienda de discos de la ciudad; los había escuchado por casualidad en la radio, no en los 40, y me quedé con el nombre para comprarme el disco. Yo era un adolescente que estaba descubriendo la música guitarrera y Dover me llamó la atención. Al cabo de las semanas, tras haber consumido el disco varías veces, me enteré que eran españoles (internet no es lo que es hoy en día). Me sorprendió que música tan buena podría hacerse en este país. Fueron unos grandes del indi, le pese a quien le pese.
No creo que sea fácil de digerir que te ocurran cosas así y poder salir adelante sin secuelas. Toda mi fuerza y respeto a Cristina.