España concede 12 GW para centros de datos, el triple de lo previsto
La red eléctrica española se está dimensionando para un negocio que, de momento, no existe. El Gobierno calcula que en 2030 los centros de datos necesitarán entre
3,5 y 4 GW de potencia. Ya se han concedido
más de 12 GW. Red Eléctrica autorizó por su cuenta más de 6 GW desde finales de 2023 y las distribuidoras repartieron el resto. La conclusión es incómoda: alguien está pagando capacidad que aún no se usa.
¿Cuánta potencia eléctrica se ha concedido ya para centros de datos en España?
Más de 12 GW, tres veces la previsión oficial para 2030 y muy por encima de los 6 GW que Red Eléctrica autorizó desde finales de 2023. Los números son del propio sistema: previsión gubernamental de 3,5 a 4 GW, concesiones administrativas de más del triple. Hay quien lo lee como anticipación razonable de un sector que crecerá; también quien sostiene que esa red quedará sobredimensionada para nada, con el sobrecoste socializado. La
escasez como excusa para inflar precios aparece en cuanto se cruzan estos datos con la factura.
GW no es GWh: el error de unidades que desmonta medio debate
Una parte de la discusión circula con las magnitudes mal mezcladas, y no es un detalle menor: la potencia instalada se mide en GW y la energía generada en GWh, de modo que comparar una con otra invalida cualquier conclusión. Con 30 GW instalados no se sabe nada si falta el dato de cuántos GWh anuales salen de ahí. La corrección técnica deja en pie lo esencial: la potencia comprometida supera con holgura lo que el propio plan oficial estima consumir.
El test de estrés: la hora en que la solar no genera nada
El
16 de enero de 2025, entre las 20:00 y las 21:00, la demanda horaria alcanzó 39,957 GW. En ese desglose la fotovoltaica aportó
0 GWh, mientras el ciclo combinado puso 10.639 y la hidráulica 7.719. Cuando el sol se apaga, la red tira de gas, nuclear y agua. Sumar centros de datos a esa ecuación sin ampliar respaldo no es electrificación: es apagar luces ajenas.
La electrificación es necesaria, eso nadie lo discute en serio. Lo que se discute es el ritmo, los permisos y quién asume el riesgo si el negocio no llega. Y hay un detalle que aparece de pasada y explica mucho:
mientras dure, el sector da de comer a mucha gente de profesiones muy distintas. Pronóstico con reservas: la capacidad seguirá creciendo más rápido que la demanda que la justifica.